Un vendaval llamado UCAM Murcia
El UCAM Murcia CB volvió a hacerse fuerte en el Palacio para sumar una victoria de prestigio ante Valencia Basket (92-80) en la Jornada 11 de la Liga Endesa, en un partido marcado por el descomunal rendimiento ofensivo de Michael Forrest y el incansable trabajo defensivo de Will Falk, gigante en el rebote.
El encuentro arrancó con un ritmo alto y alternativas en el marcador. Valencia trató de imponer su físico y su juego exterior, mientras el UCAM respondía desde la intensidad y el empuje del Palacio. El primer cuarto fue igualado y sin un dominador claro, con ambos equipos midiéndose y castigando los primeros desajustes defensivos.
Fue a partir del segundo cuarto cuando los locales comenzaron a encontrar mayor continuidad. Forrest empezó a asumir galones, atacando el aro con decisión y castigando cada ventaja que le concedía la defensa taronja. El escolta estadounidense firmó una actuación sobresaliente en ataque, liderando a su equipo en los momentos de mayor exigencia y sosteniendo al UCAM cuando el partido amenazaba con atascarse.
Tras el descanso, el conjunto universitario dio un paso al frente desde la defensa. Ahí emergió la figura de Will Falk, clave para inclinar el partido. El ala-pívot se adueñó de la pintura con 13 rebotes, multiplicándose en ayudas, cerrando su aro y dando segundas y terceras oportunidades a los suyos. Su impacto no siempre apareció en el marcador, pero sí en el desarrollo del juego y en la sensación de control que fue ganando el UCAM con el paso de los minutos.
El último cuarto confirmó la superioridad local. Forrest siguió encontrando caminos al aro y el equipo supo gestionar la ventaja desde el equilibrio, combinando acierto ofensivo y solidez defensiva. Valencia lo intentó hasta el final, pero se encontró con un UCAM firme, intenso y con las ideas claras para cerrar el partido sin sobresaltos.
Con esta victoria, el UCAM Murcia reafirma su fortaleza como local y suma un triunfo de peso ante un rival directo, apoyado en el talento ofensivo de Forrest y en el trabajo incansable de Falk, dos nombres propios en una noche redonda en el Palacio.