“Nou” victoria
Tras la clasificación para semifinales de la FIBA Europe Cup, tocaba volver a poner el foco en la Liga Endesa. Los de Sito Alonso viajaban a Baxi Manresa, con la única baja de Sander Raieste y con las estadísticas de parte del equipo catalán, con 30 victorias sobre las 20 del equipo universitario.
Dos minutos de reloj necesitó UCAM Murcia para abrir el marcador, con un magnífico triple de Jonah Radebaugh. Se le sumaban en pista: Cacok, DeJulius, Falk y Nakic. A aquel gran inicio le siguió un parcial de 2-8 que tuvo que parar Manresa, tiempo muerto que utilizó el entrenador madrileño para mover el banquillo. Si algo faltó fue un acierto a canasta que podría haberle proporcionado a los universitarios una ventaja considerable. (15-18)
No terminaba de encontrarse UCAM Murcia. Balones precipitados y varias pérdidas, condenaban al equipo universitario que pese a aprovechar las pocas oportunidades en acierto parecía perdido en el juego. Fue DeJulius quién, como Jonah en el cuarto anterior, se echó el equipo a la espalda llevando la voz cantante desde la línea de tiro; a 3:44 del descanso ya sumaba 14 puntos en su marcador personal. Pero volvió a sucumbir ante Baxi Manresa, que rápidamente redujo la distancia de seis puntos y consiguió marcharse al descanso uno arriba. (37-36)
El regreso de vestuarios volvió a ser un correcalles, un tira y afloja en el que UCAM Murcia se cargaba de faltas y el equipo catalán aprovechaba esa ligera ventaja. Sito Alonso tuvo que mover rápido el banquillo tras la salida de Toni Nakic por posible lesión tras una caída en la lucha por un rebote. A 1:33 del último cuarto, DeJulius ya sumaba 14 puntos más, se marchaba al banquillo con 30 en su cartilla. Kelan Martin consiguió empatar el partido tras un palmeo sobre la bocina que finalmente subió al marcador. Todo se decidiría en el último cuarto. (68-68)
Parecieron comenzar a reconocerse en el juego los universitarios, se les comenzaba a ver algo cómodos en la pintura. Un parcial de 0-5 de arranque por parte de los universitarios, en concreto por parte de Michael Forrest, obligó a Diego Ocampo a solicitar tiempo muerto. Continuó tratando de hacerse gigante el equipo murciano, donde cada posesión pesaba como una losa. Entre el empuje final de UCAM Murcia y la resistencia de Baxi Manresa, el partido se decidió en los pequeños detalles, esos que separan la victoria del lamento. Al final, el marcador reflejó no solo el acierto, sino la capacidad de sufrir hasta el último segundo. (86-90)