Exigencia máxima en el Nou Congost
El UCAM Murcia afronta este sábado una nueva y exigente cita en la Liga Endesa con su visita al Pavelló Nou Congost para medirse al BAXI Manresa en la jornada 23. Un duelo que enfrenta a dos equipos con realidades distintas en la clasificación, pero con la misma necesidad de competir al máximo en un tramo decisivo de la temporada.
El conjunto universitario llega instalado en la zona alta de la tabla, ocupando la cuarta posición con un balance de 15 victorias y 7 derrotas, mientras que el equipo catalán es undécimo con un 9-13. Los de Sito Alonso continúan firmando una temporada muy sólida, basada en el equilibrio entre ataque y defensa, y tratarán de prolongar su buen momento en una de las pistas más intensas del campeonato.
Además, el equipo murciano atraviesa un momento especialmente dulce también en Europa, donde ha sellado recientemente su clasificación para las semifinales de la FIBA Europe Cup tras encadenar 12 victorias consecutivas en la competición, una racha que refuerza la confianza del grupo en este tramo de la temporada.
El UCAM Murcia CB está destacando por su capacidad ofensiva, con 88,8 puntos por partido, pero también por su consistencia atrás, encajando únicamente 83,4. Esa fiabilidad en ambos lados de la cancha ha sido clave para mantenerse en puestos de playoff. En lo individual, David DeJulius se ha consolidado como referencia anotadora con 15,5 puntos de media, mientras que Dylan Ennis dirige el juego con 3,8 asistencias por encuentro. A ello se suma la presencia interior, fundamental en la valoración global del equipo.
Enfrente estará un BAXI Manresa que, pese a su irregularidad, eleva su nivel como local. El conjunto catalán promedia 84,6 puntos y basa gran parte de su rendimiento en el ritmo alto de partido y en la intensidad defensiva. Jugadores como Pierre Oriola, su hombre más valorado, o Dani Pérez, director del juego, son piezas clave en un equipo que buscará imponer su energía desde el salto inicial.
El precedente de esta temporada favorece al UCAM Murcia, que se impuso con claridad en el Palacio por 84-65, aunque el Nou Congost siempre representa un desafío mayúsculo. Además, el historial global sigue siendo favorable a Manresa, lo que refuerza la exigencia del encuentro.
El choque exigirá máxima concentración a los universitarios, que deberán controlar el ritmo del partido y hacer valer su solidez colectiva para seguir sumando en su camino hacia los puestos altos. El equipo murciano tiene ante sí una nueva oportunidad para consolidar su candidatura en la Liga Endesa, en una pista donde cada detalle marca la diferencia.