12 Diciembre 2016

Han sido casi quince meses los que he podido formar parte de una familia que, a partir de ahora, siempre consideraré como mía: la del UCAM Murcia.

Su llamada hace año y medio convirtió mi vida en un reto apasionante, el de luchar por un ascenso que, finalmente y gracias al trabajo de mucha gente, consiguió dejarnos imágenes imborrables en la memoria. Además, convertirme en el primer entrenador de este Club en el fútbol profesional me hace sentir doblemente orgulloso.

La verdad es que solo tengo palabras de agradecimiento para todos los que han ido aportando su granito de arena en estos años de alegrías: presidente, directiva, cuerpo técnico, jugadores, empleados del Club, aficionados… También, por supuesto, a Pedro Reverte, quien confió en mí, y cuyo apoyo he sentido siempre.

Es difícil marcharse, pero lo hago con la esperanza de que este UCAM Murcia salve la categoría a final de temporada y que siga cumpliendo todos los objetivos que se marque. Le deseo lo mejor, nos volveremos a ver muy pronto.

José María Salmerón