27 Septiembre 2017

Que la Segunda B es una categoría difícil para cualquier equipo, e igualada en algunos de sus tramos hasta decir basta, es una frase que, de tanto repetirla, se ha convertido en un tópico. Sin embargo, no por ello deja de ser cierta.

Una vez que se han disputado los primeros sesenta partidos del grupo IV de la categoría de bronce, es decir, sus seis primeras jornadas, vuelve a quedar patente la igualdad que hay entre todos los equipos. Un dato lo refleja de manera fiel: de la parte de arriba solo ganó el Melilla. Pero es que los cuatro equipos que están en playoff empataron.

Uno de ellos es el UCAM Murcia, que se encuentra clasificado en tercera posición con 13 puntos, los sumados al ganar 4 partidos, empatar 1 y perder otro.

Los universitarios se encuentran inmersos en una pomada formada por nueve clubes que se diferencian solo por cuatro puntos. Y es que desde el líder, el sorprendente recién ascendido Écija, que suma 14, hasta el noveno, el Marbella, con 10, la distancia es tan corta que en las próximas jornadas se prevén, por absoluta necesidad, cambios en los puestos altos de la tabla.

Por abajo comienza a estar todo igual de vibrante. Aún hay cuatro equipos que no han ganado y que tienen la victoria entre ceja y ceja para el siguiente partido. Son el Badajoz, que empató en La Condomina el pasado domingo, el Jumilla, el San Fernando y el Lorca Deportiva.

Y en medio, en lo que parecería tierra de nadie, se encuentran equipos que se espera que vayan a más y pronto alcancen las posiciones de playoff de ascenso, como el Real Murcia o el Recreativo de Huelva.

Por los que están y por los que llegarán arriba, así como por la batalla cruel por evitar los puestos de abajo, la Segunda División B vuelve, en su grupo IV, a ser adalid de la dificultad y de la igualdad.