21 Febrero 2014

El técnico uruguayo aspira a “lo máximo” esta temporada

El entrenador del Universidad Católica de Murcia, Gabi Correa, estuvo en directo el pasado jueves, en 'Cope Murcia' para abordar la situación actual del actual líder del Grupo XIII de Tercera División. El técnico uruguayo asume y resta importancia a la última derrota, aceptando, a su vez, la exigencia máxima hasta el final de la temporada. Para ello, asegura contar con “el compromiso y la unión de todo el vestuario”.

Plano general

 Gabriel Correa, entrenador del Universidad Católica de Murcia, fue uno de los invitados al programa de deportes de 'Cope Murcia' que se celebró en el estudio de televisión de la Universidad Católica San Antonio. En ese espacio, dirigido y presentado por Vicente Luis Cánovas, también estuvieron presentes Antonio Sánchez Pato, decano de la Facultad de Deporte de la UCAM, Pablo Rosique, director del Servicio de Actividades Deportivas de UCAM, y José Ángel Antelo, jugador del Club Baloncesto UCAM Murcia. También estuvieron presentes estudiantes de Periodismo y de CAFD de la Universidad Católica San Antonio.

Correa aprovechó este encuentro para restar importancia a la última derrota liguera, frente al Fortuna Camping Fuente. “Fue una derrota justa. Justa porque no aprovechamos nuestras ocasiones. Los demás conjuntos llegan muy motivados cuando juegan contra nosotros y se preparan más, si cabe. Pero insisto, no pasada nada. También podemos, perder, ¡eh!”, enfatizaba el técnico uruguayo.

Con respecto al descanso liguero del próximo fin de semana, no podía ser más contundente. “Lo ideal sería no parar, pero el calendario es el que es. Vamos a intentar, eso sí, aprovechar este tiempo para mejorar y seguir trabajando”, insistía el entrenador del UCAM.

Correa medio

En la gestión del vestuario, Correa tiene claro el mensaje que siempre debe estar presente. “La palabra unidad está escrita en la pizarra. Es lo que nos define y lo que nos ha permitido lograr los buenos resultados”. Añadía, además, que se sentía “un privilegiado de pertenecer al Universidad Católica de Murcia”. El argumento era sencillo: “Somos una familia en la que se están haciendo las cosas muy bien. Me siento muy a gusto por el compromiso de todos. Es un proyecto ilusionante.”, se sinceraba.

Con el tono solemne que le caracteriza, Correa mantuvo un discurso lógico y sin apenas fisuras. Esto resulta más evidente en el momento que habla de los objetivos del equipo. “Cuando llegue, tenía claro que teníamos que alcanzar la fase de promoción de ascenso. Teniendo en cuenta la trayectoria del equipo, nos exigimos un poco más y queremos acabar la liga en el primer puesto”, sentenciaba.

No obstante, el entrenador del actual líder del Grupo XIII de Tercera División sabe que ese objetivo no se puede transformar en tensión. “En el vestuario no hay presión, no se habla de ascenso. Seguimos aquello de partido a partido con un compromiso absoluto, exigiéndonos lo máximo”, concluía.