07 Mayo 2015




Si me lo permiten me gustaría escribir unas palabras con las que intentar mostrar el balance, bajo mi punto de vista, de la participación del equipo Júnior del UCAM Murcia en el Campeonato de España de Torrejón.

Como bien saben, el sorteo de los grupos y el orden de los partidos siempre es un aspecto determinante, y el factor suerte siempre tiene su influencia. Este año no hemos tenido mucha fortuna en ese sentido. Cuando supe que nos enfrentábamos al subcampeón de Cataluña y al subcampeón de Madrid, honestamente, pensé que nuestras posibilidades de pasar a octavos se habían esfumado casi por completo. Para colmo de males, el partido entre ellos se jugaría en la última jornada. Quedaba apenas una rendija por la que pasar, y era apelar al corazón y al espíritu de este equipo que yo conocía sobradamente. Apelar a la épica que de vez en cuando aparece en el baloncesto y nos hace sentir afortunados de amar este juego.

Y fue épico ganar a Hospitalet. Y fue épico entrar en el último minuto del partido empatados con Fuenlabrada. Quizás estos nombres no impongan demasiado respeto al aficionado y piensen que no tenemos porqué estar tan lejos de ellos. Quizás hubiese sido más fácil aceptar la realidad si nos hubiésemos enfrentado al FC Barcelona y al Estudiantes de Madrid. No fue así porque Hospitalet y Fuenlabrada los derrotaron en sus respectivas semifinales de sus torneos autonómicos. Fueron mejores que Barcelona y Estudiantes. Ése es su nivel. Son dos equipos que compiten todos los fines de semana partidos de máxima exigencia física, técnica y táctica. Tienen competiciones con equipos como Barcelona, Joventut, Manresa, Sant Josep de Badalona, Real Madrid, Estudiantes, Torrelodones, Canoe…. Equipos todos ellos que cuentan es sus filas con jugadores de origen africano o del Este de Europa con un tamaño y un potencial físico que nosotros desconocemos. Nuestro equipo ha llegado a Torrejón tras jugar durante ocho meses con equipos de jugadores veteranos que nos defendían 40 minutos en una zona bajo el aro (y lo digo con todo el respeto hacia ellos, sencillamente son equipos con objetivos y circunstancias distintas) y ganando la final a cuatro júnior, desgraciadamente, con demasiada facilidad. La competición, es una parte fundamental en el proceso de formación de los chicos, y la nuestra, evidentemente, no nos ayuda. Ahí tenemos los entrenadores murcianos una responsabilidad que afrontar.

Creo, sinceramente, que el rendimiento de nuestros jugadores en este Campeonato ha estado muy por encima de lo exigible. Han jugado con un corazón, una disciplina, un rigor y esfuerzo y una cohesión de grupo que me ha emocionado. Me he sentido muy orgulloso de todos ellos y no he dejado de recibir parabienes de técnicos, directivos, agentes, padres de equipos rivales… Todos ellos admirados del comportamiento, a todos los niveles, de los jugadores del UCAM Murcia. Llegamos a Madrid con un objetivo por encima de todos: mostrar una identidad de equipo, un estilo, una manera de ser. Que los aficionados nos reconocieran por nuestro juego sin necesidad de tener que ver el color de la camiseta. Pues bien, ¡lo han conseguido!

Por suerte, tras la victoria o la derrota, quedan cosas más importantes… y ahí estos jugadores han sido CAMPEONES.

Han sido muchos meses de trabajo duro. Meses en los que han tenido que renunciar a cosas que otros chicos de su edad pueden disfrutar. Su vida ha sido el estudio y el baloncesto, el equipo. No viaje de estudios, no Bando de la Huerta, no fiestas y botellón…. Estudiar y entrenar. Tenían la posibilidad de elegir entre dos caminos y eligieron el duro, el difícil. El camino de la exigencia y el compromiso, el camino que forja un carácter. Aún sabiendo que la mayoría de ellos no llegarán al profesionalismo en el baloncesto. Sencillamente con la motivación de “si voy a hacer algo, voy a hacerlo lo mejor se sepa y pueda”. Y lo han hecho. Y eso les ha convertido en mejores personas. Son chicos que con 17 y 18 años conocen bien el significado de palabras como “sacrificio”, “disciplina” y “compromiso”.
Soy un entrenador afortunado por haber podido compartir todo este tiempo con ellos. ¡¡¡ Muchas gracias chicos !!! Nunca olvidaré lo que habéis sido capaces de conseguir.

Un saludo.

Pepe Rodríguez
Director de Cantera y Entrenador del equipo Júnior del UCAM Murcia CB
fuente

Comunicación UCAM Murcia