02 Agosto 2005




A los cinco años, en su localidad natal de Padua, comenzó a jugar a baloncesto este italiano que no ha conseguido ya alejarse del parqué de las canchas a pesar de intentarlo trabajando durante un tiempo en el departamento de Marketing de una conocida empresa alemana.



A los 15 años se rompió los ligamentos de las dos piernas jugando al baloncesto, tras una ardua rehabilitación continuó jugando a los 17,pero volvió a recaer y dejó un poco a un lado su faceta de jugador, aunque no totalmente, y comenzó a trabajar como entrenador. Después de un periodo de siete años como técnico, decidió dejarlo por un tiempo. Estaba cansado de entrenar, se había vuelto una rutina, pero una vez más no pudo alejarse del mundo de la canasta porque le ofrecieron la oportunidad de entrenar, por primera vez a los 25 años, a un equipo de baloncesto en silla de ruedas, el PMB de Padua.



Después de ejercer como entrenador dos años del equipo de BSR en Padua, ese verano le llamaron para formar la Escuela de Baloncesto en silla de ruedas de Bilbao, idea que le atrajo enormemente me llamaron porque había parado ese verano; formar la Escuela de Baloncesto suponía comenzar un proyecto diferente y que me apetecía mucho, así que me decidí a venir a España. Antes pensaba que el baloncesto en silla de ruedas era algo social, pero luego vi otra realidad: también hay competición. A mitad de Diciembre se marchó el entrenador del Zuharrak y ocupé su lugar.



Tras un a año y medio en Bilbao, ahora llega a Murcia para entrenar al Polaris World CB Murcia BSR, un equipo que acaba de nacer pero que aspira ya a lo más alto Mi objetivo esta temporada es dar un salto de calidad: conozco a los jugadores que entreno este año y sé que tienen potencial para mejorar. El ganar la Liga es la consecuencia del trabajo.



Pero el entrenador del Polaris World C.B. Murcia BSR, tiene además otros objetivos: Me gustaría crear la Escuela de Baloncesto BSR de Murcia porque considero que tiene una gran función social porque supone un encuentro entre personas que viven directa o indirectamente el problema de la minusvalía, además de suponer una ocasión de intercambiar opiniones y experiencias.



Matteo considera que la problemática mayor a la que se enfrenta una persona que comienza a jugar a baloncesto en silla de ruedas es el factor psicológico piensan que no pueden llegar a hacerlo porque desconocen que realmente tienen posibilidades. Hace falta un proceso de evolución, pero cuando se produce es espectacular el cambio de mentalidad.



Sus antiguos jugadores opinan de él que es muy duro y perfeccionista y por lo que hemos podido ver hasta ahora en sus entrenamientos (que han comenzado ya con los dos murcianos del equipo: Iván Toscano y Sonia Ruiz) podemos intuir que no exageran: Cuando estás entrenando tienes que dar el 110% porque en un partido darás el 60% debido a la presión y otros factores externos; además pienso que siempre puedo mejorar: tengo que ser insaciable. Si digo que soy el mejor me estancaré; nunca se acaba de aprender.



Matteo en su búsqueda por mejorar, persigue conseguir las cualidades que piensa ha de tener un buen entrenador de BSR: Son muchas, pero destacaría la humildad y sobre todo el diálogo con los jugadores, la comunicación es imprescindible, saber lo que piensan y el por qué lo piensan.



Antes de comenzar su etapa como entrenador de BSR estuve dos meses jugando en silla de ruedas para saber bien qué era la minusvalía, necesitaba conocer la perspectiva de este deporte desde una silla de ruedas porque cambian aspectos sustanciales del baloncesto a pie como pueden ser por ejemplo el bloqueo o la técnica para tirar a canasta...si no los experimentaba por mí mismo, era imposible que pudiera pedirle a un jugador que lo hiciera, o hacerle creer que podía hacerlo.



Cuando le pedimos que nos dé sus razones para que el público se acerque a este deporte, aún desconocido por muchos, no duda: Alucinante. Es un deporte que engancha; toda la gente que ha venido por primera vez ha alucinado. No imaginan lo que los jugadores pueden llegar a hacer.
Si vienen alucinarán
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fuente

María Mouliaà, Polaris World C.B. Murcia