07 Mayo 2012

Crónica de un fin de semana histórico para el UCAM Murcia


A diferencia de lo que los hechos previos al fin de semana hacían presagiar, el viaje del UCAM Murcia a Madrid, para enfrentarse en un duelo a vida o muerte con Asefa Estudiantes, estuvo marcado desde el primer minuto por la tranquilidad y la confianza de los jugadores y técnicos.

Desde el entrenamiento del sábado en el escenario del encuentro se podía ver a los Augustine, Udoka, Douby, Miso, etc. muy centrados y motivados en un único objetivo: conseguir la victoria. Los posibles resultados de otros partidos quedaban al margen. El convencimiento de que el triunfo y la salvación pasaban por jugar al nivel que el equipo había demostrado en partidos anteriores estaba vigente.

El domingo por la mañana los jugadores aprovecharon para descansar y repasar los últimos vídeos del partido. Tras la siesta el ambiente en el autobús era de tranquilidad hasta que el vehículo encaró los últimos metros para llegar al pabellón. Allí esperaban los cerca de 200 aficionados del UCAM Murcia que se habían desplazado a la capital de España. Era el empujón que le faltaba al equipo para terminar de ‘enchufarse’ a la histórica cita. Los gritos de ánimos y de motivación se sucedieron.

Lo que aconteció en los 40 minutos de juego ya lo sabe todo el mundo. Se puede resumir en la frase: ‘Murcia es ACB’ que tanto se ha coreado por las redes sociales en las últimas semanas. Al término del encuentro la felicidad murcianista reinó en el interior del Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. Tanto el Presidente de la entidad, Don Luis Carabante, como el Director General, Alejandro Gómez, Director Comercial, José Miguel Garrido y Director Deportivo, Paco Guillem, se fundían en abrazos y felicitaciones con jugadores y cuerpo técnico.

Tras el paso por la ducha, los jugadores salieron del pabellón para saludar a los aficionados que todavía esperaban en los aledaños. A las 22:00 horas se desplazaron al restaurante madrileño Txistu donde se prosiguió el disfrute de la velada y de la tan ansiada sellada permanencia. Por el camino no cesaron los cánticos que remarcaban el objetivo conseguido. Durante la cena, Pedro Rivero y Luis Carabante se encargaron de la parte emotiva de los discursos y Nico, uno de los fisioterapeutas del equipo, puso la nota más alegre y espontánea.

Pasada la media noche la fiesta continuó en la discoteca La Posada de las Ánimas, donde se alargó hasta bien entrada la madrugada. A las 10:30 el equipo ponía rumbo de vuelta a casa con caras de cansancio, pero también de satisfacción por el trabajo realizado.

fuente

Comunicación UCAM Murcia