22 Marzo 2012

Vitor Faverani se enfrenta por primera vez al UCAM Murcia tras su marcha


Un año para olvidar y otro que permanecerá en la memoria de todos los aficionados. Así se resume el paso de Vitor Faverani por el UCAM Murcia. Llegó la temporada 2009/2010 como un jugador con gran proyección, llamado a convertirse en uno de los pívots referentes de la ACB. Sin embargo, su aterrizaje a la capital del Segura no fue un camino de rosas.

Se encontró una plantilla confeccionada poco antes de comenzar la competición, con un importante contraste de experiencia y juventud y que, además, no empezó con buen pie en liga. A esto se sumó una importante lesión que mermó su rendimiento durante toda la temporada. Faverani arrastró una fascitis plantar que no le dejó entrenar de forma adecuada ni mostrar su potencial.

Un año en blanco que le sirvió para madurar, para hacerse más fuerte mentalmente, y para recuperarse definitivamente de cualquier molestia. El club lo tuvo claro desde el principio. Desde la directiva se decidió apostar por un nuevo proyecto en el que Vitor Faverani sería la piedra angular.

Una decisión que el jugador brasileño agradeció en la pista. Disputó los 34 partidos de liga regular, llegando a jugar infiltrado, con un esguince acentuado e incluso fiebre. Se perfiló como el jugador de la competición más valorado por minuto jugado, terminando la temporada con 15 puntos de media, 6,4 rebotes y 17,4 de valoración en 22 minutos por encuentro. Ayudó a su equipo a ascender a la Liga Endesa como primer clasificado, batiendo todos los récords de victorias consecutivas y victorias fuera de casa, cerrando la temporada con tan solo cuatro derrotas.

Cuando llegó el momento de marcharse, Vitor se despidió dejando una parte de él en Murcia. Agradeciendo a todas y cada una de las personas que le habían ayudado durante sus momentos más difíciles el esfuerzo prestado. Ahora, desde Valencia, hace balance de lo que supuso Murcia en su trayectoria. “Me fastidió mucho no poder viajar en la primera vuelta. Todavía sigue siendo como mi casa y me hacía muchísima ilusión poder jugar allí. Afortunadamente, si no pasa nada, podré estar listo para jugar el sábado”.

A lo largo de la semana siempre piensa en cómo se desarrollará el partido y la aportación que podrá ofrecer a su equipo. Pero esta además, se hace especial por los compañeros que se encontrará enfrente. “Me hace mucha ilusión poder ver a gente que quiero y amigos con los que he compartido vestuario”.
Aunque le costó despegarse de ellos y de su anterior equipo, no podía dejar escapar una oportunidad en un equipo preparado para ganar títulos. “Estaba muy a gusto en la ciudad, encantado con el club, la gente muy cercana… Pero egoístamente, el jugador siempre tiene que intentar subir escalones. Y este paso suponía un salto en mi trayectoria deportiva”.

Su adaptación a la capital valenciana ha sido rápida, pero aún hay cosas que echa de menos de su última ciudad. “Yo que soy muy malo para los caminos y desenvolverme solo, la conocía muy bien. La gente siempre me ha tratado fenomenal y, sobre todo, he dejado muchos amigos en Murcia”.

Ahora sigue la trayectoria del equipo desde la distancia. “Hablo eventualmente con los amigos que tengo allí y leo a través de internet cómo le van los partidos. Ahora están en un momento delicado, pero espero que les vaya bien”. Eso sí, tiene muy claro que tendrá que ser a partir del próximo partido, porque en la cancha, a Faverani solo le vale la victoria. “Me duele por el UCAM Murcia, pero espero que ganemos nosotros. Saldremos a tope e intentaré jugar lo mejor posible para ayudar a mi equipo”.

El reencuentro entre el UCAM Murcia y Vitor Faverani, tendrá lugar el sábado a las 19:30 en la Fuente de San Luis.

fuente

Comunicación UCAM Murcia