26 Noviembre 2011




Para evitar apuros y nervios, era necesario ganar sí o sí en el Pisuerga de Valladolid. Así lo hizo el UCAM Murcia. Pero además de cumplir, ofreció un recital, especialmente en los dos últimos cuartos, de cómo se ha defender en la liga Endesa y como se han de cerrar los encuentros.

Ocasión propicia para conseguir la primera victoria fuera de casa. El conjunto de Luis Guil se enfrentaba a un rival directo en la lucha permanencia, que además contaba hasta el momento con el mismo número de victorias que el UCAM Murcia.

El encuentro iba a comenzar igualado, con los dos equipos buscando a sus hombres grandes en el poste bajo. Sekulic y Augustine en el UCAM Murcia y Toure y Seawright en Valladolid, iban a asumir el protagonismo. Posteriormente, fue el turno para los exteriores. Grimau anotaba el primer triple para el UCAM Murcia, mientras Toure y Robinson contestaban con dos. El Blancos de Rueda iba a tomar ventaja antes de acabar el primer cuarto. Augustine consiguió recortar, pero los locales se iban cinco puntos arriba 20-15.

En el inicio del segundo, se acortaron las distancias por momentos. Matt Walsh, que debutaba con su nuevo equipo, se tenía que marchar muy rápido de la pista por dos faltas acumuladas. Andrés Miso, que regresó a cancha, repartió dos asistencias, a Barlow y a Sekulic, para ponerse a uno. No fue suficiente para meterse de lleno. Valladolid volvía a abrir brecha gracias a las actuaciones de Seawright y Dumas. Juan I. Jasen, empezaba a encontrarse cada vez más cómodo en la pista y lo demostraba generando buenas acciones para sus compañeros, repartiendo asistencias y forzando faltas. Fue una de las claves de que el UCAM Murcia se marchara por encima al descanso. Tras una mala serie en los tiros del Blancos de Rueda, Murcia empató el encuentro y remató con un triple de Barlow para llegar al descanso por delante (32-35).

En la reanudación, el UCAM Murcia mantuvo la diferencia durante los primeros minutos, aunque el partido se volvió un tanto loco. Los contragolpes se sucedían y ambos equipos descuidaban la defensa. El tanteo iba notándose en el marcador, aunque ninguno de los dos se marchaba. Todo cambió a pocos minutos del final para llegar al último periodo. La intensidad defensiva del equipo de Luis Guil, mejoró gracias a un espectacular Augustine, mientras que en ataque, Barlow y Grimau, tiraban del carro para poner a su equipo seis puntos por encima.

La ventaja fue muy bien aprovechada por el conjunto murciano. Los ataques se apuraban, en defensa se aguantaba muy bien dentro de la zona y se cerraban los rebotes. Barlow y Grimau, acompañados por Augustine, seguían siendo los hombres que asumían la responsabilidad a la hora de anotar. La ventaja iba in crecendo, conforme avanzaba el encuentro. Era muy importante rentabilizarla, manteniendo la calma en defensa y aprovechando los espacios que cedía el Blancos de Rueda dentro de la zona. Franch, se sumó a la fiesta, penetrando, anotando sus tiros libres y defendiendo con uñas y dientes. El base catalán puso un tapón increíble por la espalda a Diego Garcia cuando se marchaba solo.

Poco a poco se fue aprovechando la desesperación del Blancos de Rueda, que no estaba nada acertado desde la línea de 6,75. El resultado final fue de 65-76. Una buena renta y una buena victoria, para afrontar el encuentro contra Obradoiro el próximo domingo a las 12:30 en el Palacio de los Deportes.
fuente

Comunicación UCAM Murcia