03 Enero 2010

En un partido de máxima tensión, los pucelanos estuvieron más acertados en el tiempo extra


El Club Baloncesto Murcia no pudo conseguir su segunda victoria consecutiva en el Palacio tras caer en la prórroga frente al conjunto vallisoletano. La importancia del choque se manifestó en ambos equipos, que durante los 45 minutos mantuvieron un enfrentamiento cargado de tensión y alternativas sin un dominador claro. Salvo los 9 puntos de renta conseguidos por los murcianos en el segundo cuarto, las diferencias en el marcador fueron mínimas, hasta llegar a una prórroga donde el equipo dirigido por Porfi Fisac supo aprovechar los 17 lanzamientos de tiro libre de los que dispusieron sus pupilos para llevarse la victoria.

El mejor jugador del encuentro fue el argentino Diego García, quien cuajó la mejor actuación de su carrera al alcanzar los 47 puntos de valoración tras sumar 38 tantos casi sin fallo en el tiro. En el conjunto pimentonero fueron insuficientes los 23 y 22 puntos anotados por Delininkaitis y Vujanic respectivamente.

Delininkaitis saltó al parquet de nuevo como base titular, acompañado de Xavi, Scepanovic, Moss y Prestes, mientras que el cuadro visitante presentaba de inicio a Chase, D. García, F. Van Lacke, Barnes y Battle.

Igualdad en el comienzo de partido, con alternancia de pequeñas rentas para ambos equipos, así como equidad en el tanteo (12-12) en el 5’, y con un Murcia que no encontraba la fluidez ofensiva, pero que se apoyó en el lanzamiento exterior anotando hasta 6 triples en este periodo. La escasa claridad en el ataque se trasladó también a la defensa permitiendo que los pucelanos, de la mano de Robert Battle en la pintura, no perdieran la cara al partido (19-18) en el 7’. Ese acierto desde la línea de 6’25 llevó a Murcia a su primera ventaja a la conclusión del primer parcial (26-21), pero sin mostrar la tensión ofrecida en la victoria frente a Gran Canaria.

Valladolid recortó la diferencia al iniciarse el segundo parcial con un triple de Diego García, pero un parcial de 7-0 de los de Edu Torres en los siguientes dos minutos sirvió a los murcianos para alcanzar su máxima renta del choque (33-24) en el 12’, y obligó a Fisac a solicitar tiempo muerto. Éste resultó muy efectivo porque, tras el mismo, un parcial de 0-8 conseguido por Isaac López en un minuto devolvió la igualdad al electrónico (33-32) en el 14’. Murcia trató de mantenerse por delante, con pequeñas diferencias, pero en un final de periodo muy desconcentrado posibilitó que los vallisoletanos se marcharan al descanso por encima en el marcador (42-43).

La segunda mitad comenzó con Robles en el quinteto, entrando como un revulsivo ante la dificultad e igualdad del encuentro. Esas dos características fueron las que marcaron el tercer periodo (47-47) en el 22’, sin que ningún equipo fuera capaz de imponerse al rival, e intensificando las defensas sobre cada jugador. En esa rigidez en el juego, Vujanic y Diego García fueron los encargados de tomar las riendas ofensivas de sus compañeros, manteniéndose el equilibrio en el contador de puntos de ambos conjuntos (60-60) en el 27’, y llegando al decisivo último periodo con una mínima renta para los de la Capital del Segura.

En este definitivo cuarto la tensión se incrementó, lo que redujo considerablemente la anotación de los dos equipos, y el marcador apenas se movió en los primeros cinco minutos (68-67). Blancos de Rueda siguió apoyándose en el extraordinario día de Diego García para colocarse delante en el tanteo (75-79) en el 39’, llegando a un final de partido agónico para los hombres de Edu Torres. El mismo jugador argentino desaprovechó dos tiros libres que podrían haber sentenciado, y en la siguiente jugada Perico Robles provocó una falta desde el triple que le llevó a la línea con tres tiros para igualar y llevar el partido a la prórroga. Con un Palacio en respetuoso silencio para facilitar la concentración, Robles anotó los tres lanzamientos y Valladolid ya no tuvo tiempo de evitar la prórroga.

En esos 5 minutos, los hombres dirigidos por Fisac saltaron a la pista con una idea más clara de cómo jugar el periodo extra, mientras que los pimentoneros continuaron con la poca fluidez ofensiva mostrada durante el choque, e intentando resolver con el lanzamiento exterior. Diego García anotó 12 puntos en la prórroga y Murcia no pudo ir contracorriente en unos últimos minutos en los que acusó la tensión acumulada durante el partido, finalizando el encuentro 96-101.

Una crónica de Miguelín Martínez


fuente

Crónica y estadísticas