23 Abril 2009

El locutor de las cuñas publicitarias del C.B. Murcia es una de las voces más elocuentes del panorama regional. Destaca el respeto que siente hacia el deportista y anima a todo el mundo a vivir la experiencia de presenciar un choque en el Palacio


Carmelo López Pellicer es el actual locutor de las cuñas de radio del Club Baloncesto Murcia, las cuales sirven para promocionar sus partidos como local. Más conocido como ‘la voz del CB Murcia’, apodo que comparte con el speaker Bunbury, es un hombre enérgico y vital, con una larga carrera como profesional de radio. Lleva más de veinte años delante de un micrófono y actualmente desempeña su función en Radio Sureste de la Cadena Cope.

Confiesa que se sumergió en el mundo de la comunicación por una carambola de la vida: “La primera vez que entré en un estudio de radio fue como un despertar”. Lo que más le gusta de su trabajo es su dinamismo, ya que “nunca se presentan dos días iguales”.

Además, mantiene una excelente amistad con Manolo Bunbury, el speaker del equipo murciano, con el que incluso ha compartido protagonismo en alguna de sus piezas. “Tenemos muy buena química cuando trabajamos juntos, él sabe hasta dónde puedo llegar y se vale de eso para llevarme, incluso, al límite en algunas circunstancias”, afirma Carmelo, al tiempo que explica en qué consiste el proceso creativo de elaboración de una cuña publicitaria para el CB Murcia: En primer lugar, Bunbury le hace llegar el boceto con la idea, vía correo electrónico, y después él entra en escena interpretando cada nuevo encuentro de la Liga ACB.

Por otro lado, Carmelo es, como todos los grandes, un hombre sencillo, que afirma que cualquiera puede hacer radio. “Es cuestión de retarse, porque todo reside verdaderamente en el corazón. Yo sentía pasión por la radio y aquí estoy”, dice. Esto mismo es lo que aplica para el equipo murciano en cuestiones de permanencia, pues está convencido de que el club tiene un buen equipo, además de un gran entrenador, y confía plenamente en la labor de un grupo “muy compacto”.

Entre risas, comenta que es muy crítico con su trabajo, que la locución le puede llevar unos minutos o incluso horas, ya que tiene que quedar satisfecho con la entonación. Así, recuerda una de las frases que se utilizaron en uno de los últimos encuentros: ‘Vive un domingo de resurrección’. “Vivíamos momentos muy complicados y coincidiendo con la Semana Santa quedaba genial. Además, cuando iba en mi coche y escuchaba la pieza, subía inmediatamente el volumen de la radio y me imaginaba el pabellón repleto”, rememora. Y es que se deja llevar cuando presta su voz al Club con la intención de hacer surgir algo en el interior del seguidor que siente sus colores. Aunque, tampoco es cuestión de “ponerse los auriculares y entrar en Matrix”, una frase que utiliza mucho para no evadirse demasiado de la realidad.

Aficionado al baloncesto, es de los que gesticulan cuando ve un partido, también salta, señala y está pendiente de las estadísticas. Habla de la importancia de la entrega de la afición: “Hay que animar a los jugadores tanto cuando van por delante como por detrás en el marcador, sobre todo si ves que se están dejando la piel en cada jugada”. “Lo mejor de ver un partido un domingo en el pabellón es la sensación con la que sales del choque. El partido no acaba ahí, al día siguiente se comentan jugadas, se da un repaso a la prensa…”, analiza. Es por todo ello que Carmelo defiende al baloncestista y se pone de su lado: “Siempre me pongo en la piel del jugador, es la mejor forma de enfocar el deporte”. “No dejes de animarlo nunca”, finaliza. ( audio 1) ( audio 2) ( audio 3) ( audio 4) ( audio 5)
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Eva Risueño