12 Septiembre 2008

El conjunto de Manolo Hussein dominó con claridad los últimos tres cuartos del partido y consiguió hacerse con un 62-70 que lo proclamó ganador del IV Memorial Miguel Iborra


El C.B. Murcia se alzó como campeón del IV Memorial Miguel Iborra después de un partido que lo enfrentó al Pamesa Valencia y que se disputó este viernes en el Pabellón Municipal de Aspe (Alicante). Aunque el choque comenzó dominado por el conjunto que actuaba como local, los visitantes se crecieron en los tres últimos cuartos. Consiguieron una defensa compacta y un ataque que destacó, ante todo, en lo que respecta al juego interior. Por su parte, el Pamesa Valencia no convocó a Dikoudis y Avdalovic reapareció tras diez meses de lesión. La victoria viajó a Murcia por 8 puntos de diferencia (62-70).

Katsikaris escogió un quinteto inicial compuesto por Williams, Martínez, Claver, Pietrus y Kugo. Hussein, por su parte, alineó a Gonzalo Martínez, Taquan Dean, Pedro Robles, Jesse Young y Diego Fajarso.

El C.B. Murcia comenzó su segundo partido de pretemporada con dos puntos de Robles en la primera jugada. Por su parte, el Pamesa se encontraba algo desubicado y, de hecho, no consiguió anotar hasta bien entrado el minuto 3. A pesar de todo, el conjunto visitante no contó con el temple suficiente como para aprovechar la falta de acierto que había tenido su contrincante hasta ese momento. Por desgracia para los de Hussein, los valencianos despertaron entonces e iniciaron un juego mucho más intenso. Su defensa se hizo más compacta y comenzó a presionar mucho más arriba en pista. Tanto es así que hubo ocasiones en las que los murcianos no pudieron ni cruzar el campo. Precisamente este ámbito fue decisivo en este primer parcial. Mientras los de Katsikaris se hicieron con un total de quince rebotes, seis de ellos ofensivos, los de Hussein sólo consiguieron cinco.

En lo que respecta al marcador, los de Katsikaris materializaron un parcial 13-0 en algo más de 4 minutos. Frente a esto, Manolo Hussein pidió tiempo muerto y, a la vuelta, Pedro Robles consiguió romper el parcial. A pesar de ello, los murcianos no cambiaron la tónica del partido y no volvieron a sumar en lo que restó de cuarto, mientras que su rival llegó a 17 gracias a la mano de Pietrus y Kugo.

Al llegar el segundo periodo, la situación dio un giro de 180 grados. De hecho, dio la impresión de que se estaba presenciando un partido completamente distinto. La primera buena decisión del entrenador murciano fue la de optar por poner en pista dos bases. La positiva evolución de José Antonio Marco se hizo tangible en cuanto salió y su combinación con Chris Thomas consiguió añadir dinamismo y movimiento. Además, la defensa también se hizo mucho más férrea, sobre todo gracias a Barnes y Moss. Tanto es así que, en los primeros 5 minutos, los murcianos consiguieron, por un lado, que su contrincante no anotase ni un solo tanto, y, por otro lado, empatar a 17 por medio de un triple de Dean.

Aunque poco después los de Katsikaris alcanzaron por fin la canasta, el ánimo de los visitantes no decayó. Se pusieron por delante a 4 minutos del final del cuarto, y mantuvieron la posición. Así, a la llegada del descanso, el marcador quedó 26-30.

La segunda parte se inició con un tira y afloja entre conjuntos. Ante esto, de nuevo Hussein optó por sacar dos bases, esta vez a Matínez y Thomas. Sin embargo, y aunque se compenetraron bien, movieron el balón y anotaron, los murcianos no consiguieron despegarse. Esta situación se mantuvo hasta el cuarto final, aunque hay que reconocer que hubo momentos en los que el Pamesa estuvo completamente irreconocible. Su falta de acierto y los fallos defensivos consiguieron que su entrenador se llevase las manos a la cabeza. Aún así, el resultado del periodo quedó muy ajustado (44-47).

La distancia entre ambos clubes se acentuó nada más comenzar el último cuarto, gracias a un triple de Marco. Y es que Hussein decidió ir a por todas y sacar a la pista al quinteto que más efectivo le había resultado esa noche, el formado por los cuatro americanos y el base de Abanilla. El Pamesa, por su parte, se encontraba muy apagado. De no ser por la gran actuación de Víctor Claver en los minutos finales, el C.B. Murcia habría conseguido un marcador mucho más holgado, más que nada porque Barnes y Moss esbozaron jugadas muy efectivas.

En lo que respecta al rebote, que había sido el talón de Aquiles de los de la capital del Segura, consiguieron hacerse con 10, frente a los 6 valencianos. Así, en los minutos finales la victoria murciana resultó casi inminente. De hecho, un mate de Moss a 24 segundos del final sentenció lo que ya se veía venir varios minutos atrás. Finalmente, 62-70.

FICHA TÉCNICA

62- PAMESA VALENCIA: Claver (9), Williams (5), Kugo (16), Martínez (11) y Pietrus (6) –cinco inicial-. Oliver (2), Douglas (7), Miralles (4), Avdalovic (0), Molina (-), Simeón (-) y Álvarez (-).

70- CB MURCIA: Dean (5), Robles (6), Fajardo (3), Young (4), G. Martínez (5) –cinco inicial-. Bogdanovic (2), Moss (13), Marco (7), D. Martínez (-), Thomas (14), Ó. García (0) y Barnes (11).

PERIODOS: 17-5 / 26-32 / 44-47 / 62-70

ÁRBITROS: Redondo, Castillo y Zafra.

INCIDENCIAS: Partido amistoso entre el Pamesa Valencia y el CB Murcia, celebrado en el Pabellón Municipal de Aspe y correspondiente al IV Memorial Miguel Iborra.

AFORO: 500 personas.
fuente

Azucena García-Carpintero