27 Abril 2008

Aunque el encuentro comenzó muy igualado, un parcial 0-6 en el segundo cuarto, decantó la balanza hacia el conjunto visitante


El Polaris World C.B. Murcia perdió en casa frente al Pamesa Valencia, un conjunto que venció gracias a su buen nivel y a su grado de confianza en sí mismo. Ambos comenzaron el choque muy igualados y, sin embargo, un parcial de 0-6 en tiros libres desestabilizó el encuentro a favor del grupo visitante.

Manolo Hussein decidió que su quinteto inicial estuviese compuesto por Chris Thomas, Stephane Risacher, Jimmie Hunter, Lou Roe y Juanjo Triguero. Por su parte, Fotis Katsikaris escogió a Shammond Williams, Rubén Douglas, Fred House, Dejan Milojevic y Rubén Garcés.

El Polaris World C.B. Murcia comenzó el partido con un visible nerviosismo, derivado de la enorme responsabilidad que el encuentro conllevaba. Por ello, los locales entraron en la pista fríos, serios y nerviosos y los visitantes, que se encontraban más cómodos, dominaron los 5 primeros minutos del choque. Sin embargo, un 2+1 de Roe hizo reaccionar a los polaristas, que, en algo más de un minuto, ajustaron los marcadores. Por extensión, la reacción del conjunto de casa también afectó a su ámbito defensivo, que se vio mucho más reforzado. Triguero y Thomas realizaron una buena actuación en este aspecto, ya que no dejaron penetrar a su rival, sobre todo el americano, que mostró su superioridad en el 1 contra 1 con Williams. También Thomas fue el artífice del primer empate del encuentro (18-18). Fue en el minuto 8 y gracias a un buen triple. No obstante, el Pamesa volvió a tomar el control y aprovechó los dos últimos minutos para deshacerse de su oponente. A pesar de ello, a 7 segundos del final del primer periodo Hunter asumió la posesión para elaborar una jugada larga, que fue culminada con un oportuno triple de Kammerichs que dejó las cosas 21-26.

Extraño. Éste es el adjetivo que define al segundo cuarto del partido, en el que una oleada de faltas personales (producidas por ambos conjuntos) dispararon las valoraciones de algunos, pero restaron dinamismo a un juego que se encontraba muy igualado hasta el minuto 7. Fue entonces cuando los árbitros decidieron pitar una personal a Opacak, seguida de una técnica a Hussein. A Oliver y Barac no les tembló el pulso a la hora de lanzar sus tiros libres y anotaron 2/2 cada uno. Y, por si fuera poco, acto seguido los colegiados dieron la posibilidad a Claver de anotar 2 más. Y no la desaprovechó. De este modo, el parcial 0-6 fue un punto de inflexión en el encuentro que, a partir de entonces, estuvo claramente dominado por el equipo valenciano. Aún así, uno de los baloncestistas a los que vino bien el nuevo ritmo del encuentro fue Robles, que se ganó una merecida valoración de 15 después de 7/7 en tiros libres. Pero, a pesar de su acertada mano, el Pamesa, aprovechando los titubeos locales, que se reanudaron después de los 6 tiros libres seguidos de su rival, se impuso de nuevo y cerró la primera parte del partido 41-51, después de 1/2 en su última tanda de tiros libres.

Durante el tercer cuarto, el conjunto de Katsikaris se reafirmó como líder de la lucha. Lo hizo desde una holgada posición, ya que la ventaja de 10 ya le aportaba una cierta comodidad. El error de los murcianos fue comenzar la segunda parte de nuevo con miedos y titubeos, ya que los valencianos volvieron a percatarse de la negativa actitud polarista y de nuevo la utilizaron en su favor. El Pamesa se impuso con fuerza y las cabezas bajas comenzaron a invadir las filas locales. De hecho, sólo Hunter conseguía tirar del carro.

El partido se desarrolló en la misma línea a lo largo del cuarto final. El 57-72 con el que había terminado el tercer periodo prácticamente anulaba las esperanzas en el Palacio de Deportes, tanto entre los jugadores, como entre la afición. Aún así, Gavel comenzó luchándola, con un triple, pero, en la siguiente jugada, Timinskas contrarrestó la acción del eslovaco con otro tiro de tres. Luego vino un 2+1 de Fajardo, y el consiguiente triple de Oliver, y así sucesivamente. Es decir, que el empeño polarista era contrarrestado por los valencianos en la siguiente jugada. Por ello, se apreciaba que los de Murcia se aproximaban a la impotencia y al desánimo. Quizás ése fue el motivo de que Hussein, a 4 minutos del final del choque, decidiese sacar a Óscar García. Esta determinación fue muy valorada por el público, que –como siempre- recibió al leonés con una gran ovación. Nada más llegar a la pista, se hizo con un rebote ofensivo derivado de un lanzamiento fallido de Thomas y sumó dos tantos. Sin embargo, y a pesar de la ilusión y las ganas con las que salió, no consiguió cambiar las tornas, y el dominio siguió siendo claramente valenciano.

La gota que colmó el vaso de la palpable tensión llegó cuando uno de los árbitros pitó técnica a Miralles sobre Fajardo. El barcelonés no pareció coincidir con la decisión del colegiado y comenzó a discutir violentamente con el canario, aunque, por suerte, el deporte primó y no se llegó a las manos.

Luego, a falta de 1 minuto para que sonase la bocina, Claver sentenció el que después sería definido por Katsikaris como “el mejor partido de la temporada”. Fue mediante un mate con el que los suyos alcanzaron los 100 puntos, lo que supuso que se ubicaron 25 por delante de su oponente. La alegría de sus compañeros contrastaba con las caras de desolación del banquillo local.

Finalmente, cuando sonó la bocina, el marcador se cerró 79-104.

Después, cuando ambos conjuntos se despedían, Miralles volvió a protagonizar otro momento de tensión, cuando intentó enzarzarse, esta vez con Óscar García. El leonés y sus compañeros estuvieron más avispados, de modo que todo quedó en una simple anécdota.
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