25 Enero 2008

El entrenador del Polaris World C.B. Murcia cree que su próximo rival “sabe explotar los agujeros que pueda tener el contrario”


Manolo, ¿Cómo ha pasado la semana el equipo?
En líneas generales bien, pero hemos tenido problemas con Chris (Thomas), que tiene molestias en el pubis desde hace unas semanas y el último día no entrenó casi; vamos a ver cómo evoluciona hoy. También le queda alguna secuela a Iván (Opacak), que, debido a su lumbalgia, volvió a los entrenamientos el miércoles. Además, la incorporación de Lou (Roe) también hace que todo vaya un poco más despacio, ya que tiene que adquirir su papel dentro del equipo.

¿Y qué tal lo ves? ¿Cómo se está integrando Lou Roe?
Pues es un jugador diferente al que teníamos e, indudablemente, en algunas situaciones del juego habrá que adaptar los movimientos a sus características. Es un cuatro, no un cinco, y tiene una serie de condiciones diferentes al baloncestista que estaba antes. Vamos a intentar aprovechar eso, para lo que habrá que hacer algunas variaciones en los sistemas. Sin embargo, como ha habido poco tiempo, hemos avanzado muy poco. La semana que viene empezaremos a ajustarnos a él, pero ahora mismo no hemos hecho muchas cosas, porque sería malo para él y contraproducente para el equipo.
En mi opinión, no va a tener problemas para adaptarse ni a la competición ni al equipo. Quizás el inconveniente que puede tener ahora es que no se encuentra al cien por cien. Antes, en Palma, estuvo tres semanas fuera del equipo debido a una rotura de fibras y, cuando se reincorporó aún no estaba recuperado físicamente y, posiblemente, jugó cuando no debía haber jugado. Lo que se le nota en este momento es un pequeño déficit físico que se podrá subsanar con trabajo en dos o tres semanas. Entonces veremos realmente la verdadera dimensión del jugador. Ahora mismo es cierto que no está para jugar muy duro mucho tiempo. No por nada, sino porque le falta entrenamiento. Por eso, en este partido, habrá que graduarlo. Él es un sufridor y un jugador veterano, sabe cuándo debe dosificarse y cuándo debe ir al límite. Estoy tranquilo en el sentido de que sé que no vamos a tener ningún problema, ni en cuanto a su integración en el equipo ni en cuanto a su competitividad.

¿Cuál va a ser su papel? Pues tal y como está el equipo, no hará falta que haga 35 puntos y coja 15 rebotes…
Va a ser importante, pero, a la vez, una pieza más. Nosotros no necesitamos que haga 35 puntos, aunque lo de los quince rebotes no estaría mal. El equipo está lo suficientemente administrado y, aunque también es bueno que anote, no necesitamos que lance veinte o veinticinco tiros, como solía hacer, porque descompensaría todo lo que tenemos hecho hasta ahora. Lo que en este momento le pediría es que intentase ayudar al equipo en defensa, en el rebote, y que las situaciones que viese claras, las jugase. Lo que está claro es que él es un anotador, pero, repito, no es la idea por la que lo hemos fichado.

¿Y él cómo lo ve?
Él se adapta a las necesidades del equipo. Sabe que es un conjunto que está hecho, que está rodado, que es competitivo, con jugadores que ya tienen su rol claro… Además, como es un jugador listo, lo primero que me ha dicho es: “Coach (entrenador), ¿qué quieres que haga?”. Ahora mismo su rendimiento está un poco condicionado por su estado físico, pero sabe que a día de hoy no puede forzar muchas situaciones y, poco a poco, tiene que alcanzar su nuevo ritmo. Está claro que tiene una dimensión de agresividad ofensiva en el juego que es buena para nosotros en este momento. Da la sensación de que en cada partido va a sumar y es previsible que nos ayude a subir nuestro rendimiento ofensivo y nuestros porcentajes.

¿Cómo se ha preparado el partido de esta semana ante Unicaja?
Hemos estudiado el partido de la misma manera que los demás. Creo que lo que tiene Unicaja es un gran bagaje táctico en cada partido. Tácticamente, es un equipo bien trabajado y que sabe explotar los agujeros que pueda tener el contrario. Juegan focalizando muy claramente cuáles son las lagunas de su rival. Son completos. Empezaron la liga de una manera que no era muy real, excepto con nosotros, que nos pasaron por encima, pero luego ha ido adquiriendo su verdadero nivel.
La línea exterior es buena, en el interior tiene jugadores que intimidan muchísimo, con gente muy consistente, y ofensivamente es un equipo que puede desarrollar un juego muy dinámico, muy agresivo, de correr mucho, penetrar mucho... Además, no le faltan exteriores con una gran capacidad atlética, referencias interiores, como Santiago… En suma, es un equipo completo, aunque tienen algunos aspectos del juego en los que podemos hacer hincapié. A día de hoy pensamos que va a ser un partido duro, largo, que nos van a llevar a un nivel físico muy alto, y, sobre todo, como dentro intimidan mucho, eso hará que variemos algunas de las cosas que solemos hacer. Pero por nuestra cabeza sólo pasa la victoria.
Bueno, el partido es en casa, donde el equipo siempre se muestra más compacto y seguro… Sí, aquí da la sensación de que siempre nos encontramos un pelín más cómodos. Vamos a ver si podemos desarrollar todo ese potencial que se supone que tiene el equipo y, sobre todo, ver si somos capaces de competir con ellos físicamente durante cuarenta minutos. Va a ser un partido muy físico en todos los sentidos: en ritmo, en dureza, en contacto…
Es un equipo que, como te descuelgues dos o tres minutos, alcanza una diferencia que luego te hace hacer grandes esfuerzos para volver a meterte en el partido. El nivel de intensidad y de concentración tienen que ser importantes, pero también depende de la ambición con la que salgamos. No podemos proponer a Unicaja un partido totalmente abierto, ni tampoco podemos darle la iniciativa, son cosas que no podemos permitirnos. Tenemos que salir ambiciosos y jugar el partido que nos interesa a nosotros porque, si el encuentro es a campo abierto, ellos tienen mucha ventaja.

¿Qué piensas que va a pasar en la 2ª vuelta, que los rezagados reaccionarán o que todo seguirá como hasta ahora?
Normalmente, en las segundas vueltas, todo el mundo se mueve, porque hay que apurar las opciones. Yo creo que la competición se va a estrechar, sobre todo por la parte media-baja, porque, en los últimos años, ha sido así. Hay equipos que van a reaccionar y espero los resultados sorpresa que se suelen producir, los que a priori no son demasiado previsibles. El cómputo de equipos que van a luchar por lo mismo se ampliará mucho. Lo único que espero es que no adquiramos la dinámica del año pasado, cuando tuvimos la mala suerte de caer en una racha de siete derrotas consecutivas, porque cuanto antes ganes, mucho mejor, porque te liberas de la tensión y la presión, porque, cuanto más te acercas al final, más dramatismo hay en todo y eso es más complicado de gestionar. Hay que intentar llegar a una situación lo más holgada posible, sobre todo los equipos que estamos luchando por la permanencia.

Si ahora se ganan estos dos partidos que se jugarán en casa… ¿Mirarás más arriba en la clasificación?
A mitad de la carrera es malo bajarse del caballo. Nuestro objetivo es la permanencia y vamos a por ella. Cuando la tengamos, nos podremos plantear otras cosas, pero no ha cambiado nada como para que tengamos que cambiar nuestro objetivo. Para entrar en playoffs deberíamos ganar por lo menos diez de los dieciséis partidos que nos quedan. Es posible, no digo que no lo podamos hacer, pero vamos a estar en lo que estamos. Ahora mismo queremos la permanencia y vamos a por ella y, según lo que quede por delante, empezaremos a calibrar, a hacer cosas. No podemos apartarnos del camino. El año pasado estábamos a una victoria de la parte de arriba y, de repente, Marcus (Fizer) tuvo una rotura de fibras, Pedro (Robles) tuvo algo en el peroné, Pedro Fernández con hernias discales, fuera del equipo. Entonces perdimos siete partidos seguidos. Ante esto, hay que ser prudente, lo que no quiere decir que no sea ambicioso, pero es lo que hay. Creo que la incorporación de Lou (Roe) ha sido muy beneficiosa para nosotros, pero, en mi opinión, necesita unas semanas para empezar a rendir bien. Creo que las próximas seis o siete jornadas van a ser importantes y, según el baremo de partidos que ganemos, podremos cambiar la situación. Ahora mismo, estamos a dos victorias de arriba y tres de abajo, pero es que esa es la línea de toda la temporada. Tan pronto como ganas dos te acercas arriba, y tan pronto como pierdes dos, abajo. Lo que digo es que debemos analizar fríamente los números. ¿Podemos hacerlo? Sí, pero vamos a ponernos en nuestra situación.

Por último, ¿Cómo está el equipo anímicamente?
He visto al equipo tranquilo, en una línea de trabajo muy buena, muy positivos… No cabe duda de que el haber roto la dinámica de perder fuera de casa nos ha dado una cierta tranquilidad.
fuente

Polaris World C.B. Murcia