30 Noviembre 2007

El jugador del Fundación Polaris World BSR ha participado en una ponencia organizada por la UCAM, en la cual ha dado una lección de optimismo y sentido del humor


Iván Toscano, jugador del Fundación Polaris World BSR, ha protagonizado la ponencia “Discapacidad y Calidad de Vida”, organizada por la UCAM con la colaboración de la Fundación Cajamurcia y con motivo del Día Internacional de Personas con Discapacidad. Bajo el título “Mi lesión y mi vida con el deporte”, el baloncestista se ha sincerado en una charla sobre el accidente de tráfico que lo dejó en una silla de ruedas. Haciendo gala de un gran sentido del humor y una positividad increíble, el murciano ha dado una lección a todos los presentes.

“Tuve un accidente de moto con 16 años”. Así ha comenzado la charla de Toscano. Efectivamente, siendo aún un adolescente, un coche dejó al joven parapléjico y las repercusiones no fueron mayores gracias a que “ese día llevaba casco”, aunque no era una medida demasiado habitual para el polarista, que confiesa entre risas que no solía utilizarlo, ya que no quería despeinarse. El caso es que, a partir de entonces, toda su vida cambió: “Fui al Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo a vivir, allí es donde empecé a jugar al baloncesto en silla de ruedas”. El deporte siempre ha interesado en gran medida a Toscano: “Antes jugaba al fútbol y se me daba bastante bien, pero me quedé parapléjico muy joven. A lo mejor, si esto no me hubiese pasado, ayer podría haber ganado al Madrid”, bromea.

Por suerte, otro juego llegó a su vida: “Cuando empecé a practicar BSR, comencé a sentirme mejor”, comenta. Además, gracias a mucha perseverancia, se consiguió que Polaris World patrocinase el primer equipo profesional de baloncesto en silla de ruedas de Europa, un conjunto formado por deportistas con lesiones dispares.

Entre todo este abanico de ironías y bromas, Toscano ha aprovechado para dar una lección de positividad: “Tengo toda mi vida por delante. Si me vengo abajo ahora, ¿qué hago? ¿me pego un tiro?”, explica. Es cierto que “hay gente que no lo asimila en la vida”, pero hay que seguir adelante. Además, el baloncestista comparte su positividad cada vez que tiene oportunidad para hacerlo. Por ejemplo, cuando acude a Toledo a una revisión, imparte sus conocimientos y apoya a las personas que se han lesionado recientemente.

Por último, el joven ha denunciado las barreras arquitectónicas que encuentra en la Región hoy por hoy: “Cuando fui a Estados Unidos este verano, me di cuenta de que nos lleva mucha ventaja”. Ha continuado deseando en voz alta que, con el tiempo, las ciudades europeas adapten sus infraestructuras públicas aún más a los discapacitados.

Finalmente, el polarista ha advertido: “Llevad mucho cuidado con las motos y con los coches, que son muy peligrosos”.

En la conferencia también ha tenido cabida las declaraciones y comentarios del fisioterapeuta del Fundación Polaris World BSR, Juan Pablo Muñoz. Éste comenzó tratando a la cantera del club y reconoce que, cuando le ofrecieron esta oportunidad tuvo “mucho miedo”. Sin embargo, poco tiempo después, se dio cuenta de que “los jugadores convencionales y los de silla de ruedas se lesionan igual”, aunque es obvio que los últimos tienen más problemas “en el tren superior”.

En la ponencia, regulada por D. Joaquín Jareño Alarcón, Vicerrector de Extensión Universitaria de la UCAM, también han participado D. Joaquín Guerrero Muñoz, doctor en antropología y profesor de Psicología de Terapia Ocupacional, y Dª Carmen Gil Montesinos, presidenta de FAMDIF/COCEMFE (Federación de Asociaciones Murcianas de Personas con Discapacidad Física y/u Orgánica).

El primero ha aportado una serie de reflexiones sobre la discapacidad desde un punto de vista sociocultural asociado a la calidad de vida, su actual objeto de estudio. La segunda, ha presentado las asociaciones que componen la organización que preside, y que nació en 1978 en un pequeño viaje a Lourdes. Gil ha explicado, entre otras cosas, que dicha federación cuenta con una media de trescientos setenta y cinco contratos anuales, ya que “el empresario cambia el chip después de contratar por primera vez a un discapacitado”, ya que demuestran todo lo que valen “para evitar la discriminación”.

Esta iniciativa de la UCAM, según Pedro Ruipérez Cuenca, coordinador de las actividades, surgió el año pasado a raíz de la creación de la Unidad de Atención a la Discapacidad. Posteriormente, esta Universidad, “preocupada por la sociedad que le rodea”, ha puesto en marcha otra serie de actividades para la integración de los discapacitados. “Nos agrada desarrollar este tipo de acciones porque, desde la unidad, trabajamos para la incorporación de todos los miembros de la comunidad universitaria”, concluye.
fuente

Polaris World C.B. Murcia