11 Noviembre 2007

En el partido destacó la importante participación del público, cuya constante presión hizo fallar a los visitantes


El encuentro comenzó por todo lo alto. El Polaris World C.B. Murcia aplacó a su rival, que fue incapaz de evitar que los locales le encajaran 29 puntos (29-9). Sin embargo, el ViveMenorca acortó distancias y ya en la segunda parte, aprovechando que los de Hussein de alguna manera habían perdido el norte, se colocaron muy cerca de ellos. El enfrentamiento tuvo un final emocionante, ya que los visitantes lucharon hasta tal punto que llegaron a superar la increíble ventaja polarista. Sin embargo, los murcianos recuperaron firmeza. Entre eso y la presión del público, el partido finalizó con 71-68.

El cinco inicial polarista estuvo compuesto por Chris Thomas, Anton Gavel, Jimmie Hunter, Federico Kammerichs y Juanjo Triguero. Por su parte, los visitantes comenzaron con Javier Mendiburu, Marino Bazdaric, Mario Stojic, Jesús Fernández y Chris Moss. La combinación de Hussein resultó tan efectiva que no realizó ningún cambio en el primer periodo y parte del segundo.

Durante los tres primeros minutos del enfrentamiento, el partido pintaba bastante igualado. La defensa polarista no se encontraba tan compacta como en otras ocasiones y en ese estado algo disperso los menorquines podían penetrar sin problemas. Sin embargo, los murcianos reaccionaron a tiempo, se convirtieron en un bloque y se volvieron imparables. En su defensa destacaron Kammerichs y Triguero, que recogieron tres y siete rebotes respectivamente, además de que cada uno puso un espectacular tapón.

Los caseros, al tiempo que mostraban su capacidad anotadora, impedían que los visitantes pudiesen llegar a canasta. A falta de 3 minutos y gracias a un triple de Jimmie Hunter, los locales se pusieron a 10 puntos de su rival con un 19-9 en el marcador. Y lo curioso es que los de Casas no pudieron sumar ningún tanto hasta bien entrado el segundo período, mientras veían impotentes cómo anotaba su adversario en general, y Juanjo Triguero en particular. El pívot de Gandía finalizó el primer cuarto con una valoración de 22 gracias a su labor defensiva, pero también gracias a los 9 tantos que anotó, 4 de ellos mediante dos espectaculares mates.

El entrenador menorquín rotaba a los suyos, pero no pudo hacer nada ante el frente contrario, que llegó al descanso con una diferencia de 20 puntos (29-9).

En el segundo cuarto, Manolo Hussein volvió a apostar por su cinco inicial, mientras que Ricard Casas intentó que Marko Marinovic, Carlos Cazorla, Marino Bazdaric, Paul Shirley y Ratko Varda variasen esos 9 puntos que habían mantenido en su marcador durante más de 3 minutos.

A lo largo de 67 segundos, la anotación de ambos conjuntos se mantuvo intacta, hasta que, a 8:53, un triple de Paul Shirley despertó al Menorca. El Polaris World había vuelto a la pista cansado, por ello su entrenador comenzó a rotar. Llegaron Marco Gaona y Jared Reiner y el de Abanilla hizo una buena penetración mediante la cual sumó dos tantos a la puntuación polarista al poco tiempo de entrar en el partido. Sin embargo, la defensa de Hussein ya no se encontraba tan unida como en el periodo inicial y los menorquines poco a poco acortaban distancias.

Pero el partido se dio la vuelta en la segunda mitad. A partir del tercer cuarto, los de Casas comenzaron a pisarle los talones a su adversario. Sus canastas empezaron a entrar y eso hizo que los locales dudaran, se pusieran nerviosos y dejaran de dar el mismo espectáculo que en la primera parte. Se apreciaba que los visitantes comenzaban a involucrarse progresivamente en la lucha y hubo momentos en los que realmente hicieron sufrir a los murcianos.

Sin embargo, el verdadero sufrimiento llegó en el periodo final. Chris Moss, Paul Shirley y Mario Stojic tomaron la voz cantante y llegaron a adelantarse en el marcador. Manolo Hussein rotaba y rotaba intentando buscar la combinación que impidiese la inminente victoria de su rival. Y la encontró. Su cinco inicial consiguió contener a un ViveMenorca que había dado un giro de 180 grados. La combinación Triguero-Hunter resultó muy efectiva. Apoyándose el uno en el otro, consiguieron igualar la fuerza de los menorquines y dos triples seguidos del americano levantaron la moral de los suyos.

A pesar de ello, los de Casas jugaban con dureza y el ambiente se tensó en el Palacio de Deportes hasta tal punto que se mantuvo la emoción hasta los minutos finales, algo a lo que, en cierta medida, los aficionados murcianos están ya acostumbrados. Cuando apenas faltaban 20 segundos para que concluyese la cita, Chris Thomas falló un triple cuya trayectoria era bastante acertada.

A 4 segundos, una falta personal de Triguero puso a Marko Marinovic en la línea de tiros libres. En ese momento, el Palacio de Deportes comenzó a retumbar como nunca y la presión del público sirvió para que el base menorquín fallase ambos lanzamientos. Diego Fajardo, que había entrado por el pívot de Gandía, cogió el rebote de la victoria. El partido finalizó con 71-68.
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