02 Septiembre 2020

Teresa Portela Rivas
Estudiante del  Grado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos en la UCAM
Cangas de Morrazo 05/05/1982 
Piragüista

Hola Teresa, ¿cómo estás? Llevas 20 años en la elite de tu deporte. 2 veces Campeona del Mundo, 7 veces Campeona de Europa y 5 diplomas olímpicos, entre otros muchos triunfos. ¿Cómo ha sido la vida durante el confinamiento sin la piragua? ¿Alguna vez habías pasado tanto tiempo fuera del agua?

Mi confinamiento pasó por muchas fases. Un inicio de incertidumbre por lo que podía pasar con nuestro futuro en relación a los Juegos Olímpicos. Después, un proceso de aceptación, de entrenar en casa lo que podía y siendo consciente de que iba a ser un año completamente atípico. Finalmente, decidí aceptar la situación, entrenar pero, sobre todo, disfrutar de mi familia, del tiempo que podía pasar con ellos, que era atípico también porque llevaba desde los catorce años sin poder vivir de esta manera estos meses (de verano).

Nunca he estado tanto tiempo sin remar. Siempre había tenido un mes de vacaciones entre temporada y temporada y, de repente, verme dos meses sin remar y tanto tiempo sin entrenar fue raro, porque siempre estoy con la mochila a cuestas para los entrenamientos. Pero, al verme en casa hubo que cambiar el chip y pensar en disfrutar de la familia y aprovecharlo, dándole la vuelta para ver lo positivo dentro de esta situación.

Eres una leyenda del piragüismo... y en Tokio te convertirás en la primera mujer española en acudir a seis Juegos Olímpicos. ¿Dónde encuentras la motivación?

Este año lo siento muy importante porque creo que tengo por delante un reto súper bonito. El poder estar en mis sextos Juegos Olímpicos y convertirme en la primera mujer española es un objetivo que me motiva muchísimo. La motivación la encuentro en querer cada día ser mejor y no me centro en lo que ya conseguí y lo que ya tengo, sino en eso por lo que aún quiero luchar. Siento que todavía no llegó mi fin, que tengo mucho que dar y siento que tengo sueños por delante muy importantes que quiero lograr. Esa es mi gran motivación cada año.

¿Qué siente Teresa Portela siendo miembro del Equipo Olímpico Español?

Para mí formar parte del Equipo Olímpico Español es increíble. Realmente, estar en unos Juegos Olímpicos es muy difícil, significa estar entre los mejores del mundo. Y, desde hace unos Juegos hasta aquí, los sistemas de clasificación cada vez son más difíciles porque ya no solo tienes que intentar ser el mejor en tu país, sino también pasar por el Campeonato del Mundo, estar entre los cinco mejores del mundo y son muchas las cribas que hay que pasar para finalmente estar en unos Juegos. Entonces, con lo difícil que es eso, poder disfrutar y ser consciente de que solo unos pocos consiguen llegar hasta ahí y sentirse dentro de ese grupo es realmente increíble. Poder vivir los Juegos con los que forman la familia olímpica, representar a tu país, a tu gente... es algo que valoro muchísimo.

¿Cómo has vivido el aplazamiento de los Juegos?

El aplazamiento de los Juegos no lo viví muy bien, la verdad. Tenía claro que este año era muy importante para mí. El objetivo lo tenía puesto en abril, que en un principio era la fecha del selectivo nacional al que me tenía que presentar y para el que me sentía casi en forma. Me quedaban solo quince días y me veía en forma. Y, de repente, ver que tienes que estar metida en casa, sobre todo al principio que los Juegos se iban a celebrar sí o sí, sin poder entrenar deporte de élite, ni salir en piragua... era un poco frustrante, generaba ansiedad y, sobre todo, una incertidumbre que muchas veces es lo que más te puede. Finalmente, se aplazaron y nada, lo aceptamos sabiendo que era algo a nivel mundial, que todo el mundo estaba pasando por eso y ya está. Hay que pensar en positivo, queda un año más para prepararse para esta gran cita. Pero es cierto que en un inicio no lo llevé bien porque lo sentí como un año roto, un año tirado.

Eres el modelo a seguir de muchos jóvenes que se inician en el piragüismo. ¿Qué consejo les darías?

Les diría, sobre todo, que disfruten, porque al final el deporte de élite es un trabajo muy sacrificado. Eres deportista 24 horas, no solo el tiempo que dura el entrenamiento, sino que hay que descansar, hay que cuidarse, hay que estar bien centrado... Entonces, si disfrutas y realmente te gusta lo que haces, si trabajas y tienes talento, los resultados llegarán. Lo que importa es ese recorrido y ese camino que haces cada día. Si te gusta, es mucho más llevadero. Así que eso es lo más importante, que se disfrute con lo que se hace. Mi consejo es que disfruten y que aprovechen al máximo cada experiencia que les da el deporte.

Alejandro Blanco siempre ha seguido muy de cerca tu brillante carrera, ¿has sentido su apoyo y el del COE?

La verdad es que a Alejandro Blanco siempre lo he sentido cerca, soy consciente de que me tiene un gran cariño y que siempre ha estado pendiente de mis resultados. Y, como siempre me dice, en Londres faltó esa espinita en los Juegos y desde aquí le mando un gran beso por apoyar y vivir el deporte español de esta manera tan intensa y, personalmente, por el cariño que siempre me demuestra.

Deportista de Alto Nivel. Estás a punto de terminar tu tercera carrera (licenciada en Magisterio de Educación Física, graduada en Fisioterapia y ahora cursa Nutrición y Dietética). Además, regentas junto a tu marido -también ex piragüista olímpico, David Mascato- una clínica en O´Grove. Eres speaker motivacional y mamá de Naira. Eres una autentica 'supermujer'. ¿Cuál es el secreto para conciliar de esta manera tan espectacular todas las facetas de tu vida?

La verdad es que no es fácil conciliar todo. Ya es difícil tener tu trabajo y dedicarte en exclusiva a él... si además tienes que conciliar el tener una hija con un centro de fisioterapia, no es fácil. Pero yo siento que aporto mi granito de arena, mi familia y el entorno también aportan el suyo y eso a mí me ayuda a poder con todo, aunque es cierto que muchas veces me veo desbordada. Al final, en ciertas cosas, yo soy la cara visible, pero sé que realmente tengo detrás mucha gente que me ayuda y eso es lo importante y lo necesario. Ya digo que no es fácil conciliar y a veces me veo desbordada, porque en ocasiones pienso que puedo llegar y otras veces pienso que no llego, pero finalmente sí lo consigo porque a mi lado y rodeándome siempre tengo a buena gente que hace todo lo posible para que yo esté bien y que todo lo que tengo alrededor funcione. Entonces, todo es gracias a ellos.

¡Imagina que ya estamos en Tokio, Teresa! Final K1-200 m… ¡pide un deseo! 

Pediría lo que todo deportista quiere, que al final es subirse al podio. Eso es lo que me encantaría. Pero, sobre todo, lo que sí que quiero es dar lo mejor de mí en cada prueba y quedarme satisfecha. Pienso que eso es lo mejor. Que todo salga bien, que todo salga perfecto y sentirme satisfecha y contenta con todo lo que hice, siempre intentando dar el 100% para tener esa tranquilidad interior.