La internacional de hockey hierba, con billete asegurado a Tokio, persigue su vocación en la UCAM

29 Diciembre 2020

 

Lola Riera es una de las piedras angulares de las ‘Redsticks’, apodo con el que es conocida esta generación de la selección española de hockey hierba que viene lanzada y sin bajarse del podio internacional desde el bronce mundial en 2018 y el bronce en el Europeo de 2019. La valenciana ya estuvo en los Juegos de Río, donde se hicieron con el octavo puesto y un meritorio diploma olímpico. Pero las aspiraciones de cara a Tokio 2020, donde ya tienen plaza, hacen soñar con la ansiada medalla que se les resiste desde que fueron campeonas olímpicas hace 28 años, nada menos que en Barcelona.

Sin embargo, las muchas horas de entrenamiento, las concentraciones y los largos desplazamientos a los que se ven sometidos los deportistas de su nivel no han derrocado su voluntad de ejercer la medicina en el futuro y de querer trabajar para ello desde ya. 

Es por ello que este curso tomó la decisión de continuar sus estudios en la UCAM: “Estaba bastante frustrada, había perdido esa motivación inicial y en cuanto surgió mi oportunidad no lo dudé. Ya sabía que esta universidad proporcionaba un gran apoyo a los deportistas y desde que he entrado he visto una predisposición buenísima tanto de los profesores, como del decano de la Facultad de Medicina y del Servicio de Deportes. La diferencia que he notado es muy grande”.

A nivel de selección, el parón les tocó de lleno en un momento muy dulce y “aunque nos ha afectado, somos conscientes de que aprovecharemos cada concentración que podamos tener. El equipo se mantuvo muy unido, no perdimos el contacto y entrenamos a distancia”, cuenta Riera.

A pesar de las circunstancias, tiene claro que el objetivo sigue siendo el mismo, “ir a por la medalla en los próximos Juegos Olímpicos”, a los que acudirá junto a otras tres estudiantes de la Universidad Católica: Mariona Serrahima, María López y Beatriz Pérez. “La sensación que tenemos todas es que podemos competir de tú a tú con las grandes potencias mundiales. Tenemos por delante muchos meses de trabajo y, aunque somos conscientes de que otras selecciones han podido trabajar con menos interrupciones, tener el objetivo de la medalla nos ayudará a sobrellevar los obstáculos que nos encontremos”, recalca la internacional.


 

“No te metas en Medicina”, una frase usual entre sus familiares
Resulta irónico pensar que esta fuera la recomendación que en muchas ocasiones le dio una familia en la que su abuelo, varios de sus tíos y su propia madre ejercen la medicina. Lola asegura que su vocación le vino de forma independiente, desde bien pequeña, y que ahora vive uno de los momentos en los que más le gustaría ponerse una bata y ayudar a combatir la pandemia. Asegura confiar en que la sociedad haya aprendido a valorar más a los profesionales sanitarios y quiere especializarse en Traumatología o en Medicina del Deporte aunque, como ella dice, aún tiene tiempo para cambiar de opinión.