24 Junio 2019

Hace dos años que fichó por el UCAM Murcia CB y se ha convertido en uno de los pilares de la cantera del club. Isma Martínez, entrenador de baloncesto femenino, ha cosechado esta temporada 60 victorias con los tres equipos que lleva y ni una sola derrota. Además, se encarga de gestiones de la cantera como los campus o la residencia de los becados del club.

 

- Has entrenado tres equipos femeninos esta temporada y has conseguido pleno de victorias con todos...¿cuál es tu secreto?

"Que todas y cada una de las jugadoras se sientan importantes, que mejoren técnicamente y progresemos en el plano táctico, intentando que se diviertan en todos los entrenamientos y por supuesto, que seamos respetuosas y generosas. Individualmente debemos mantener un nivel de autoexigencia muy alto, y en cuanto a lo colectivo, debemos saber lo que hacemos y por qué lo hacemos, teniendo definidos nuestros objetivos y teniendo ambición por conseguirlos".

- ¿Qué tienen en común los tres equipos, además del entrenador? ¿Hay una forma de juego similar o cada equipo tiene su propia esencia?

"Bueno, en el caso de las benjaminas, son muy pequeñas... pero sí creo que hay cosas que comparten los tres equipos. El ambiente es siempre muy bueno, no se permiten malos gestos y hay mucho respeto y amistad. Todos los minutos del entrenamiento son útiles, la mayor parte del tiempo tenemos que estar trabajando y aprovechado la instalación, siempre hay una actividad continua. En cuanto al juego, el junior y el sénior han trabajado de la mano, por tanto, comparten estilo de juego facilitando así la participación de las junior en el sénior.

Las pequeñas están conociendo este deporte. Aprendimos a perder sin saber que había un resultado y este año hemos ganado aprendiendo a valorar que lo importante seguía sin ser unas cifras en un marcador".

Vas a comenzar la tercera temporada en el club, ¿cómo se plantea el año? ¿Hay proyectos en mente?

"Bueno, eso deberíamos preguntárselo a Carmen y a Juan Antonio (ríe). Se plantea con la ambición siempre al máximo y preparado para lo que el club necesite. Yo vine aquí para potenciar el baloncesto femenino y así seguiré haciéndolo mientras el club lo estime".

 

- ¿Por qué decides involucrarte más en el baloncesto femenino?

"Yo empecé entrenando escuelas, que son mixtas. Aunque yo apenas tenía 15 años, ya diferenciaba la actitud de trabajo o mentalidad de los niños y las niñas. Después sí que dirigí equipos de chicas y equipos de chicos y aunque siempre he tenido buen "feeling" con cualquier jugador o jugadora, sentía que mi trabajo se veía más recompensado con las chicas. Percibía fundamentalmente una mayor predisposición a escuchar y mejorar, y como consecuencia, progresaban con mucha facilidad y rapidez. Además, las chicas son muy agradecidas, lo que me motivaba a trabajar mucho más, porque sentía que merecían mi tiempo. Mi primer equipo de chicas fue tan agradable, con tan buenos recuerdos, que ya nunca pensé en dejarlo. Dicho esto, yo no soy entrenador de femenino, yo soy entrenador de baloncesto. Si tuviera que entrenar un equipo masculino lo haría sin pensarlo, es más, en ocasiones lo echo de menos. He tenido la suerte de entrenar a chicos de un talento increíble, y entrenaban como salvajes. Sin embargo, creo que hay un vacío importante, por lo menos en nuestra Región, en cuanto al baloncesto femenino. En la categoría masculina no faltan los entrenadores. Sin embargo, es más difícil encontrar entrenadores que quieran dirigir baloncesto femenino. Aprovecho para agradecer a todos los que hacemos por crecer el nivel de basket de las chicas de nuestra Región".

- En referencia a esta última pregunta, ¿cómo ves actualmente el baloncesto femenino? ¿Cuál es tu visión?

"Si te refieres a producto, creo que, el enemigo común es el futbol. Respecto a prensa o redes sociales, cuando hemos obtenido ciertos logros en la Región, sí ha aparecido nuestra foto en los periódicos, aunque siempre en espacios muy reducidos. Yo creo que la principal diferencia, nos pasa sobre todo en el equipo sénior, es la falta de empresas que quieran patrocinar baloncesto femenino. Para el masculino siempre es más fácil encontrar alguien que quiera colaborar.

Si te refieres al nivel, pienso que seguimos teniendo mucho que mejorar. Todo empezaría, en formación, por hablar de baloncesto, y no de masculino o femenino. Eres libre de preferir ver un partido de chicos, pero no menosprecies el basket de una chica. Podría nombrarte a muchas jugadoras que están muy por encima técnicamente de muchos chicos de su edad, o que conocen y leen mejor el juego. Esas distinciones hacen que, por poner un ejemplo muy concreto y muy determinante, entrenen diferente, y nunca he entendido y aceptado eso. Veo que la federación cuida el masculino y femenino por igual, aunque hay un par de ideas que podrían potenciar el basket femenino.

Por nuestra parte, aún estamos creciendo, pero estoy contento y orgulloso de todo lo que hemos mejorado. Precisamente ahora, en postemporada, seguimos entrenando sin parar, y me hace muy feliz ver a las jugadoras infantiles compartiendo entrenamiento con juniors, y sobre todo cuando alguna sénior se apunta a un entrenamiento cadete".

- Has sido tutor de la residencia de los becados del club, ¿cuál es tu labor con ellos?

"Vuelven a ser objetivos similares a los que comentaba anteriormente. Que los jugadores se sientan cómodos, manteniendo educación y respeto. Al estar lejos de sus familias, la prioridad es que no las echen demasiado de menos, que se sientan como en casa, que cada vez que tengan un problema puedan acudir a ti y que sientan que eres alguien de confianza. Más allá de llevarlos al instituto o a los entrenamientos, es que sobre todo haya muy buen ambiente en casa sin olvidar sus obligaciones tanto académicas como del hogar. Creo que mi mayor cometido es el de intentar ser un padre o un hermano para ellos y que no echen mucho en falta a los suyos".

- El equipo benjamín femenino empezó con un grupo muy reducido de niñas y finalmente parece que ha conseguido atraer a muchas más. ¿Cómo se consigue esto?

"A veces te ayuda el ganar, pero en este caso no ha sido así, porque la temporada pasada perdimos todos los partidos y aun así seguían viniendo niñas a jugar. Cuando las niñas se lo pasan bien, luego llegan a clase y se lo dicen a sus compañeras, por lo que el boca a boca juega un papel muy importante. Empezamos con muy poquitas niñas la temporada pasada y aunque perdíamos todos los partidos, si el entrenamiento empezaba a las siete de la tarde y acababa a las ocho, había niñas que llegaban 10 minutos antes, luego 20... venían antes porque tenían ganas de baloncesto. Cuando terminaba el entreno, queríamos seguir porque nos lo pasábamos muy bien. Incluso este año, que ganábamos, preferíamos un entrenamiento porque allí todas las niñas tienen un balón en las manos todo el tiempo, y los sábados resulta que solo hay un balón para los dos equipos. Nuestras chicas disfrutan y llegan a casa con ganas de más baloncesto. Al llegar a clase al día siguiente, se lo dicen a sus compañeras. La clave no es ganar, es pasarlo bien".

- Primer año que el club tiene sénior femenino y primer año que se consigue el ascenso a primera nacional, ¿qué significa este ascenso para ti? Además, estamos hablando de un paso muy importante para el club...

"Sí, el club quiere apostar por el baloncesto femenino y quiere estar arriba, pero le da más importancia a formar jugadoras que el día de mañana jueguen en nuestro primer equipo. Para mí y para las chicas el ascenso ha sido la recompensa a mucho trabajo, muchas horas y mucho esfuerzo de las chicas, pero no era nuestro principal objetivo. Cada entrenamiento ya era un logro, porque hemos juntado a chicas de 16 años con chicas de 26. Las junior han compartido cancha con jugadoras y personas que admiran, y las sénior creo que han rejuvenecido mucho, las he visto ilusionarse de nuevo con el basket. Nos tratábamos con mucho respeto y al final ha surgido una gran amistad. Para nosotras eso ya era una gran victoria, si al final hemos podido cosechar buenas victorias y el ascenso, pues mejor, pero lo importante era el día a día".

- ¿Qué gestiones se están realizando para la cantera?

"El club quiere darle a la cantera un servicio más siempre que pueda. Hay jugadores y jugadoras que cuando llegan las vacaciones quieren seguir disfrutando del baloncesto y nosotros ponemos a su disposición campus como los que hacemos en Navidad o Semana Santa. Este verano tenemos como novedad un campus élite en Águilas de 10 días en unas instalaciones fantásticas. A finales de agosto tendremos la segunda edición del campus 'Pre season' que el año pasado fue un éxito rotundo".

- ¿Qué te gustaría mejorar o conseguir con el club?

"Individualmente, aunque suene a tópico, me gustaría seguir aprendiendo de mis compañeros y tener más tiempo para ello, además de seguir compartiendo experiencias con muchos de ellos. Como deseo de club, me gustaría que tuviéramos mejores instalaciones para poder entrenar seguramente más y mejor. Como deseo definitivo, me gustaría ver partidos del primer equipo femenino en la pista principal del Palacio de los Deportes con jugadoras de la cantera. Sí, ese sería mi mayor deseo".

- ¿Qué momentos destacarías de estas dos temporadas?

"Ya que estamos hablando de esta temporada, voy a mencionar uno de cada equipo: con las benjaminas, me quedo con todos los cumpleaños que hemos celebrado. Como somos tantas, siempre estábamos de celebración. También me quedo con un 'gracias a enseñarme a enseñar' que me dijo en forma de trofeo una persona muy especial. De las sénior me quedo con el ascenso en Archena, porque nos merecíamos ascender, pero merecíamos hacerlo jugando bien. Fue un absoluto despliegue de baloncesto el que tuvimos allí. Con las junior, para quien lo pueda entender, especialmente ellas, me quedo con el último tiempo muerto que tuvimos contra Albacete en Asturias. Pero si hay un momento muy destacado este año, me quedo con el mayor campeonato que he disfrutado nunca: la boda de mi entrenador ayudante, mi hermano".

Isma va a comenzar así su tercera temporada en el UCAM Murcia CB con ganas de desarrollar nuevos proyectos dedicados a la cantera y con la vista puesta en los siguientes objetivos, pues como bien ha dicho, es una persona que trabaja "con la ambición siempre al máximo".