22 Abril 2015

El base del UCAM Murcia CB, campeón del mundo de baloncesto en 2006, ha participado en la segunda jornada del V Congreso Nacional de Psicología de la UCAM


El V Congreso Nacional de Psicología de la Universidad Católica San Antonio, que este año está centrado en el deporte, ha superado ya su ecuador. En la mesa redonda sobre ‘Alto Rendimiento Deportivo’ han participado deportistas de élite junto a expertos en psicología, traumatología y gestión deportiva: Carlos Cabezas, campeón del mundo de baloncesto en 2006 y jugador del UCAM Murcia CB; Marga Crespí, bronce en natación sincronizada en Londres 2012; Francisco Esparza, director del Máster de Traumatología del Deporte de la UCAM; Enrique Garcés, psicólogo deportivo; y Pablo Rosique, director general de Deportes de la UCAM.

Cabezas, que ya tiene una dilatada experiencia como jugador profesional, sabe de la importancia del trabajo psicológico para alcanzar las metas marcadas: “En el deporte profesional es fundamental hacer un buen grupo para lograr grandes éxitos. La selección española que ganó el Mundial era un grupo de amigos y eso se notaba en la cancha”. También comentó lo importante que es saber gestionar la presión que se genera sobre un equipo por parte del entorno: “Tenemos presión todas las semanas. Los aficionados y la prensa se hacen notar. Hay que estar preparado para vivir con la presión”.

El doctor Francisco Esparza, habituado a trabajar con deportistas de élite, abrió una nueva línea de debate al hablar sobre la capacidad de los deportistas para soportar el dolor: “El deportista de alto rendimiento vive con el dolor. Si se encuentra bien después de entrenar piensa que no ha hecho un buen entrenamiento. Su umbral del dolor demasiado alto y cuando avisan de que algo les duele es que les duele mucho más de lo que imaginamos los demás”.

Precisamente, Marga Crespí pudo aportar en esa línea una experiencia que vivió antes de los Juegos Olímpicos de Londres: “Hay un entrenamiento psicológico importante para afrontar el dolor. En mi caso, tuve una lesión muscular en la cadera y no podía parar de entrenar porque estábamos muy cerca de la competición. Tuve que habituarme a entrenar con dolor porque el objetivo era más importante”.

Sobre esa capacidad para superar dificultades, Enrique Garcés comentó desde su visión como psicólogo deportivo que “el deportista se adapta a todo y eso hace que sea muy fácil trabajar con ellos”.

Otro aspecto crucial a la hora de competir, desde el punto de vista mental, es la seguridad del deportista. Pablo Rosique conoce muchos casos y por ello quiso resaltarlo: “La diferencia a cierto nivel la marcan unas centésimas y eso lo da la seguridad del deportista. Todos esos rituales que parecen manías no lo son porque contribuyen a dar seguridad. El factor mental es fundamental y la psicología es muy importante para ello”.

fuente

Comunicación UCAM Murcia