07 Febrero 2010

La defensa que imprimieron los blancos desde el inicio y su amplitud de banquillo decidieron el choque


Difícil papeleta la de hoy para el Club Baloncesto Murcia que no ha podido ofrecer una victoria a un Palacio con 6.500 espectadores que habían acudido para ver a su equipo contra uno de los grandes conjuntos de Europa. Ni el cansancio por el partido disputado esta semana en Tel Aviv, ni reserva por el siguiente en Siena, el exigente Ettore Messina ha sabido motivar a sus hombres que desde el comienzo salieron a llevarse el encuentro sin dar una sola concesión. Por momentos, los pimentoneros trataron de hacer frente a los blancos, pero cada reacción murciana era respondida por el rival, que no quería ninguna sorpresa ante un conjunto necesitado de victorias.

El jugador serbio Novica Velickovic fue el más valioso del choque con 27 de valoración en 24 minutos de juego, al sumar 16 puntos y capturar 8 rebotes, mientras que en Murcia volvió a sobresalir la figura de su compatriota Milos Vujanic, que alcanzó los 20 tantos para 17 de valoración.

En el quinteto de Edu Torres la novedad fue Amara Sy, que sustituyó al lesionado Scepanovic, acompañado por los ya habituales Delininkaitis, Robles, Moss y Prestes. Por su parte, el técnico italiano presentó de inicio a Llull, Kaukenas, Jaric, Velickovic y el recién incorporado Tomic.

Desde el comienzo, el Real Madrid quiso demostrar que no venían a Murcia relajados, y con un gran acierto en el tiro, empezaron a sentar las primeras diferencias con los pimentoneros (4-14) en el 4’. La salida de Vujanic ofreció una nueva alternativa ofensiva a los de Edu Torres, que les permitió reaccionar, pero en ese momento los blancos aumentaron la intensidad defensiva, lo que llevó a los locales a cometer algunas pérdidas, para recuperar de nuevo la renta (11-22) en el 7’. El Madrid movió el balón como le gusta a su entrenador, lo que se unió a un altísimo acierto en el lanzamiento (75% en tiros de dos y de tres), permitiendo incrementar su ventaja en el marcador y cerrar el cuarto 17-29.

Tardaron en arrancar los dos conjuntos en el segundo parcial, con un Murcia que le costaba en ataque, pero que había mejorado en defensa. Tras alcanzar los visitantes su máxima hasta ese instante (19-35) en el 14’, apareció Amara Sy en escena con 9 puntos casi consecutivos, que dejaron la ventaja sólo en 9 tantos (28-37) en el 16’. Pero la reacción la cortó Messina, que volvió a dar un toque de atención a sus pupilos, y la defensa merengue recuperó su intensidad, con un Prigioni demostrando que es uno de los mejores “ladrones” de balón de la liga. Kaukenas desde el triple, y un gran Velickovic, llevaron a un parcial de 2-15 para los madrileños que se marcharon al descanso con una clara diferencia en el electrónico (32-54).

El partido estaba muy complicado, pero los murcianos tiraron de orgullo y quisieron plantarle cara al Real Madrid en el inicio de la segunda mitad. Los de Edu Torres trataron poco a poco de reducir la ventaja, apoyándose en su superioridad en el rebote ofensivo y las acciones de Vujanic, lo que les permitió ver de nuevo a los merengues de cerca (49-62) en el 26’. Murcia mejoró en cuanto a pérdidas y era el corazón el que tiraba hacia delante, pero la película se volvió a repetir, y los de Messina aprovecharon los últimos minutos del cuarto para situar el tanteo de nuevo en una renta cómoda para afrontar el último parcial. Con un parcial de 3-14, los blancos alcanzaron su máxima ventaja hasta ese momento, para culminar el periodo 52-76.

La diferencia era difícil de salvar en el último cuarto, y ambos equipos trataron de ofrecer buenas canastas a los aficionados que llenaron el Palacio, como una acción de Robles con un triple en la cara de Bullock, que si no sirvió demasiado de cara al marcador, sí que ofreció una buena fotografía a los fieles pimentoneros. El choque fue marchando rápidamente a su final en ese intercambio de canastas, y el entrenador local tuvo el detalle de hacer debutar con el Club Baloncesto Murcia a Marcos Molina, jugador vinculado del C.B. Cehegín de liga EBA, que pudo disputar unos instantes ante el todopoderoso Real Madrid de Messina.

Una crónica de Miguelín Martínez


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Crónica y estadísticas