31 Enero 2010

Las pérdidas y el desacierto exterior decidieron el encuentro a favor de los locales


El Club Baloncesto Murcia sigue sin vencer fuera del Palacio y no ha podido refrendar la buena actuación mostrada la pasada semana frente a Ayuda en Acción Fuenlabrada, cayendo en el Nou Congost en un partido en el que los dos equipos evidenciaron muchas dificultades de cara al aro. Tras una primera mitad igualada, en la que Murcia triplicaba en rebotes a su rival, las pérdidas y el pésimo porcentaje de los de Edu Torres desde el 6’25 decantó finalmente el choque del lado manresano, que se limitó a aprovechar el mal día de los murcianos en ataque, sin mostrar en ningún momento una clara superioridad.

El jugador más valorado del choque fue el pívot brasileño Paulo Prestes, que finalizó el partido rozando el doble-doble al anotar 12 puntos y capturar 9 rebotes para un total de 19 de valoración. En el cuadro catalán reseñar los 17 tantos de Román Montáñez.

Suzuki Manresa saltó a la pista con San Miguel, Grimau, Montáñez, Alzamora y Larry Lewis, mientras que Edu Torres presentó el mismo quinteto que brilló la pasada semana frente a Fuenlabrada, con Delininkaitis en el puesto de base, Robles, Scepanovic, Moss y Prestes.

Desde el lanzamiento al aire del balón se adivinó un partido complicado y difícil para ambos conjuntos. La escasa movilidad en el juego hizo en los primeros instantes cobrar protagonismo a los hombres interiores, con Lewis y Moss muy activos (6-5) en el 3’. Las canastas llegaban después de jugar 1vs1, o aprovechar algún rebote ofensivo, sin mostrar ningún conjunto claridad suficiente para encarar el aro rival. La superioridad murciana en el rebote le permitió cobrar su primera ventaja (11-15) en el 7’, que pudo recuperar Manresa después de un 5-0 final antes de concluir el primer periodo.

El segundo cuarto certificó las dificultades de Murcia y Manresa en ataque en el día de hoy, al sumar tan sólo 3 puntos el equipo local y 4 los pimentoneros en cinco minutos de juego (19-19) en el 15’. Las canastas fueron llegando con cuentagotas en acciones individuales o en alguna jugada a contraataque, en un juego que se atascó y que ningún equipo aprovechó para imponerse a su rival, salvo en los instantes finales del parcial, en el que los de Ponsarnau pudieron irse al descanso con ligera ventaja en el tanteo 31-25.

El poderío murciano en el rebote no pudo traducirlo en el marcador, principalmente por las numerosas pérdidas que lastraban al equipo, y porque no era el día desde la línea de tres, anotando su único lanzamiento en el 26’. Este desacierto comenzó a aprovecharlo el conjunto catalán para ir abriendo la distancia en el electrónico (44-32) en el 27’, jugando mejores minutos que su rival, y con más paciencia en la elaboración del juego que le posibilitó alcanzar la máxima renta del choque (55-38) en el 29’, y cerrando el tercer periodo con una renta cómoda 55-42.

Los de la Capital del Segura debían salir a morder en los últimos diez minutos para tener alguna opción de victoria, pero chocaron consigo mismos, y cualquier recorte en el marcador se truncaba con alguna nueva pérdida o el desacierto en el tiro. Su mejor momento lo tuvo mediado el periodo después de endosar un 0-8 de parcial, recortando la renta manresana (58-50) en el 34’, pero no tuvo la constancia necesaria para intimidar al rival, que volvió a marcharse sin demostrar ninguna autoridad, pero aprovechando la incapacidad murciana. En los minutos finales los pimentoneros no vieron ya ninguna posibilidad y el encuentro deambulo hasta su final al que se llegó con la máxima ventaja en el día de hoy (72-55) y con mucha frustración en los pupilos de Edu Torres que vieron como se les escapaba un partido ante un equipo que no había sido superior.

Una crónica de Miguelín Martínez


fuente

Crónica y estadísticas