14 Mayo 2009

El entrenador del CB Murcia se muestra contento “por el deber cumplido”, ya que “podemos seguir disfrutando de baloncesto de máximo nivel”


El técnico Manolo Hussein compareció esta mañana en rueda de prensa para analizar la dura campaña que acaba de concluir con la meta de la permanencia amarrada. “Yo creo que si el balance final de una temporada se centra en el resultado final del objetivo que tú te habías planteado, yo creo que se puede catalogar como una buena temporada, porque no cabe duda que al final hemos conseguido lo que nos habíamos propuesto en un principio”, comentó el grancanario, al tiempo que añadió: “Si encima se analiza el tipo de temporada que hemos tenido, llena de contratiempos y de bastantes piedras en el camino, pues te quedas aún más satisfecho, porque no cabe ninguna duda que ha sido una temporada, desde el primer momento hasta el final, plagada de pequeños problemas, de pequeños grandes inconvenientes, que al final ha afectado el rendimiento del equipo”.

En cualquier caso, Hussein prosiguió en la misma línea: “Luego, cuando concluye la temporada y ocurre lo del otro día, que ganas en el último segundo, das por bueno todo lo que has pasado. Y yo creo que hay que catalogar la temporada de correcta, porque indudablemente salíamos con un objetivo claro y se ha cumplido, pero hemos tenido bastantes altibajos a lo largo de la temporada”.

Con respecto al final agónico que protagonizó el equipo en la última jornada, el entrenador de los murcianos expuso que “en un segundo y siete décimas, había que jugar con inteligencia. Había que tener la situación clara de meter el primer tiro libre y luego tirar a fallar el segundo, para no darle a Zaragoza la posibilidad de irte al medio campo y poder conseguir una canasta que era mucho más fácil. Pero bueno, para esto también tenías que meter el primer tiro libre, cosa que hizo Taquan. La agonía estuvo hasta el final, hasta prácticamente el último segundo, con lo cual, el alivio que sientes es todavía mayor”.

Asimismo, puso énfasis en la siguiente reflexión “en voz alta”: “Siempre se puede hacer más, pero… ¿realmente estamos capacitados para hacer mucho más con todo lo que ha pasado? No lo sé, pero yo creo que hay que sentirse muy satisfecho, porque por ejemplo, el último equipo que pierde contra nosotros, que es el Zaragoza, es un ciudad que se va a la LEB teniendo un pabellón de 10.500 personas lleno durante todo el año, con 7.000 u 8.000 abonados, con una masa social detrás increíble, con todo el empresariado apoyando, con la Caja de Aragón… y se va a la LEB”. “Entonces, eso hay que valorarlo”, remarcó.

Por otro lado, Hussein también tuvo palabras sobre el ‘caso Chris Thomas’: “Hablar a toro pasado es fácil. Yo creo que lo más determinante del momento en el que nos deja es que a nivel de responsabilidades del cuerpo técnico, tomamos la decisión de que no va a estar con nosotros ocurra lo que ocurra. A partir de ahí, la gente da un paso adelante, porque ellos también se sienten decepcionados. Es un compañero suyo, pero también se sienten decepcionados y hay un día donde el impacto es importante, que se nota incluso en el devenir del equipo, pero a partir del día siguiente, yo creo que la gente asume que ya ese jugador no va a estar con nosotros y se produce un enfoque diferente de todo el mundo. Se nota muchísimo en el partido. Yo creo que si ya lo teníamos todo en contra, eso era un punto más en la balanza de aspectos negativos que tenía para nosotros, pero yo creo que de una calamidad que le pasó al equipo, supimos sacar una buena oportunidad para unirnos, para demostrarle a todo el mundo que podíamos ganar sin Chris Thomas. Yo tenía claro que Zaragoza no estaba jugando mejor que nosotros y sí tenía claro que había determinados jugadores que tenían que dar un paso adelante y asumir la responsabilidad con una cierta naturalidad. Y yo creo que ocurrió así y el colectivo se unió de la manera que quizás no había estado unido en todo el año”.

Para finalizar, el técnico canario también habló con claridad sobre la afición: “Yo no tengo ningún resentimiento hacia nadie, porque yo creo que cuanto más pequeño es el corazón de una persona, más resentimiento alberga, y yo creo que tengo un corazón muy grande. Está mal que yo lo diga, pero yo tengo un corazón muy grande. Yo entiendo el posicionamiento de la gente. Había muchos momentos en los que el equipo no estuvo jugando bien y nuestra imagen no era buena, pero nadie sabía lo que estaba pasando dentro del vestuario. A veces, la prensa cree que tiene toda la información, cuando realmente no la tiene, lo que pasa es que hay cosas que ocurren que se tienen que quedar en el vestuario y ese tipo de cosas afectó mucho a la dinámica, porque claramente había jugadores que no supieron convivir con esta situación de una manera natural, sino que les afectaba. Y eso en el vestuario fue una carga que tuvimos que soportar todo el año”. ( audio 1) ( audio 2) ( audio 3) ( audio 4) ( audio 5) ( audio 6)
fuente

Club Baloncesto Murcia, S.A.D.