15 Marzo 2009

El menorquín apareció en el último periodo para alejar al visitante de un CB Murcia que, convirtiéndose en un ejemplo de perseverancia, se había aproximado peligrosamente


Un CB Murcia muy digno no tiró la toalla en su encuentro con el Real Madrid. A pesar de que los visitantes eran claramente superiores, los locales se negaron a asumir el rol de perdedores y no se dieron por vencidos hasta que escucharon la bocina. Esta actitud los llevó a aproximarse peligrosamente al principio del último periodo y casi dieron un susto a los pupilos de Plaza. En ese momento, la oportuna aparición de Llull salvó a los madridistas, si no de perder el partido, por lo menos de pasar un mal trago.

Joan Plaza escogió como cinco inicial a Raúl López, Alex Mumbrú, Louis Bullock, Axel Hervelle y Van den Spiegel, mientras que Manolo Hussein se decantó por Chris Thomas, Taquan Dean, Donatas Slanina, Chis Moss y Lamont Barnes.

Los de Hussein dieron la talla al inicio del choque. De hecho, fueron coprotagonistas de lo mejor que se vio en el primer periodo, un espectáculo de triples ofrecido por ambos conjuntos en el intervalo del minuto 5 al 3. Thomas, Hervelle y Slanina anotaron, en este orden, desde la línea de 6.25 y, seguidamente, Bullock acertó dos más desde esa misma distancia. Los 6 puntos del estadounidense desestabilizaron al local, que se fue apagando hasta llegar al segundo periodo 10 tantos por debajo (13-23).

No obstante, el CB Murcia recuperó el control a través de una buena defensa y un ataque a la altura de las circunstancias, más rápido y con menos fallos. Así, dos triples seguidos de Slanina fueron suficientes para llegar al 21-25. A pesar de ello, nadie culminó su labor de acercamiento y, en un abrir y cerrar de ojos, Marko y Massey se las apañaron para recuperar el dominio. Llegaron a alcanzar un 25-43, que, al término del cuarto, se había convertido en un 30-45.

Contra toda expectativa, el CB Murcia hizo una grandiosa remontada a la vuelta del descanso. Para ello, se aprovechó de que su rival había bajado la guardia y, sin prisa, pero sin pausa, se fue acercando poco a poco y llegó a quedarse a tan solo 6 puntos de diferencia. Ante la cerrada defensa madridista, el ataque local estuvo compuesto por un mano a mano entre los exteriores Dean y Slanina, que dejaron para los baloncestistas más altos la única labor de vérselas con Hervelle y Reyes en la lucha por el rebote.

De este modo, y dado que se llegó a los últimos diez minutos 55-61, la armada de Hussein aún tenía posibilidades reales de hacerse con el partido, más aún cuando Robles abrió con una canasta que hizo temblar a las filas visitantes. La pasividad reinaba en el conjunto madridista hasta que Sergio Llull decidió tomar la batuta. No había aparecido durante todo el encuentro y, sin embargo, sólo le bastó un minuto y medio para hacer un parcial 8-0 que deshizo todo lo trabajado por los de Hussein en el tercer cuarto. Así, sentenció el choque, pero, a pesar de ello, los locales mantuvieron la dignidad y siguieron intentándolo hasta que sonó la bocina.
fuente

Crónica y estadísticas