30 Diciembre 2007

Los de Manolo Hussein estuvieron muy bien al principio del encuentro, pero, en el último periodo, el Alta Gestión Fuenlabrada despertó y consiguió vencer por 72-73


Hoy, en el Palacio de Deportes, la afición ha presenciado dos encuentros totalmente distintos. Uno se jugó en los tres primeros periodos, cuando un Polaris World C.B. Murcia vibrante, relajado y cómodo llegó a vencer de 18 a su rival, el Alta Gestión Fuenlabrada. El otro partido transcurrió en el último cuarto, cuando los visitantes, liderados por Marko Tomas, se pusieron las pilas y llegaron a hacerse con la victoria, aunque, eso sí, por los pelos (72-73).

Manolo Hussein decidió que su cinco inicial estuviese compuesto por Chris Thomas, Jimmie Hunter, Ivan Opacak, Diego Fajardo y Juanjo Triguero. Por su parte, Luís Casimiro optó por Ferran López, Marko Tomas, José Antonio Paraíso, Salva Guardia y Tom Wideman.

La primera posesión del partido fue para el conjunto visitante, que aprovechó esta jugada para que el escolta Marko Tomas anotase dos tantos. El primer ataque polarista finalizó con la misma puntuación, después de una falta personal de Guardia que fue penalizada con dos acertados tiros libres de Triguero. En esta línea transcurrieron los primeros siete minutos de partido. Fue entonces cuando los de casa comenzaron a escaparse en el marcador. Gran parte del mérito fue de Ivan Opacak, que se salió tanto en defensa como en ataque. La primera vez que tiró a canasta anotó un triple limpio. Fue en el minuto 3. Poco después, él solo, dentro de la zona, realizó un buen juego de pies y encestó. Y ya rozando el final del primer cuarto, cogió un rechace, recorrió toda la pista, entró a canasta y se hizo con los últimos dos puntos del periodo. El marcador quedó 22-16.

Éste fue un buen punto de partido para los murcianos, que aprovecharon las debilidades de su contrincante para escapar totalmente de él. Nada más comenzar la segunda mitad, la canasta escupió un triple de Gavel, pero Opacak, de nuevo, se hizo con el rebote y anotó de dos. Todavía en el primer minuto, Jared Reiner sumó otros dos gracias a su característico tiro de 4 metros. Después, captó un rechace defensivo tras un mal tiro de Ramos y, en una jugada con Kammerichs, que también estuvo muy bien, el internacional argentino encestó dos más. Los polaristas acabaron de irse cuando una falta de Radivojevic dio la posesión a los anfitriones, que se pusieron diez tantos por delante.

Esta diferencia se mantuvo constante hasta finales del minuto 7, cuando Ramos intentó acortar con una canasta y un mate prácticamente seguidos. No obstante, los de Hussein no se dejaron pillar. Dos tiros libres de Robles devolvieron a los suyos los diez de distancia (34-24). Los últimos puntos que los polaristas anotaron en la primera mitad fueron gracias a una entrada de Kammerichs y tres triples: uno de Thomas, otro de Risacher y el último de Robles sobre la bocina.

En las filas contrarias, sólo Radivojevic y Ramos consiguieron llegar a canasta. El serbio sumó para los suyos cuatro puntos y el segundo, seis. Sin embargo, el conjunto local había anotado 22, por tanto, se puso 18 por delante, es decir, que la primera parte finalizó con 44-26. Pero la anécdota más curiosa de todo el primer tiempo no fue que sólo dos madrileños consiguiesen burlar la defensa polarista, sino que los visitantes no tuvieron ocasión de anotar ningún tiro libre.

En la segunda mitad, los polaristas no consiguieron mantener ni su bajo número de faltas personales ni su ventaja. El parcial del tercer cuarto fue 12-20, y, a pesar de todo, los de casa seguían ganando de 10. Todo fue provocado por una serie de errores en las filas locales combinados con una tanda de aciertos en las visitantes, con Marko Tomas a la cabeza. El escolta croata lideró la remontada de su conjunto, seguido de cerca por Tom Wideman.

Pero los despistes polaristas recibieron su verdadero castigo en el último periodo del partido. Partían de 56-46, pero una falta personal de Kammerichs al pívot estadounidense de la armada contraria provocó un 2+1 cuya relevancia radicó en que los madrileños ganaron confianza y se crecieron. Los de Hussein no supieron afrontar el cambio de actitud de su rival, lo cual se materializó en pasos, faltas personales y pérdidas de balón. Precisamente tras una pérdida de Thomas, que, aunque había estado muy bien durante todo el encuentro, este último cuarto anduvo un poco oculto, los de Casimiro tuvieron la posibilidad de ponerse por delante por primera vez en todo el choque. El encargado de alcanzar este logro fue Ferran López, mediante un buen triple. El catalán no se conformó con esto y aprovechó un rechace para encestar otro de tres, que desajustó totalmente el partido, colocando el marcador 58-62.

No obstante, los murcianos no se dieron por vencidos. Es verdad que hubo momentos en los que ninguno se atrevía a tirar a canasta, pero Opacak rompió este miedo con un osado mate que puso en pie al Palacio.

El marcador siguió en movimiento, pero, a lo largo de los cinco últimos minutos, los anfitriones no consiguieron alcanzar a su oponente, hasta que un triple de Thomas empató a 68. Después, Saúl Blanco anotó uno de los dos tiros libres que le correspondieron tras una falta personal de Risacher. No obstante, un mate de Triguero devolvió a los locales la posición adelantada. Pero, de las filas contrarias, Tomas estuvo muy avispado y no dejó que se le escapase de nuevo el encuentro. Gracias a él, a 2 segundos del final del partido, los suyos se situaban 72-73. Hussein pidió tiempo muerto y a la vuelta sacó a sus mejores exteriores: Thomas, Robles, Risacher, Hunter y Opacak, pero no pudieron hacer nada por evitar la inminente derrota.
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