09 Diciembre 2007

Los vitorianos estuvieron por delante durante todo el encuentro, pero, en el último cuarto, Óscar García dio a los suyos el empujón que necesitaban para imponerse


El Palacio de Deportes vibró como nunca con la actuación de los hombres de Manolo Hussein. El partido empezó cojeando. El Polaris World C.B. Murcia se acercaba al TAU Cerámica, pero no conseguía alcanzarlo. Sin embargo, un último cuarto de infarto permitió que Murcia volviera a repetir la gesta de la temporada anterior: vencer al gigante TAU. El gran protagonista: Óscar García. Su entrenador acertó al sacarlo y el leonés no defraudó, ni en defensa ni en ataque. Dio a los suyos el empujón que tanto necesitaban para hacerse con la victoria. Estuvo simplemente espléndido y el público se lo agradeció coreando con fuerza su nombre. La cancha retumbaba en el momento en el que sonó la bocina marcando el final del partido y el triunfo local por 88-82.

El técnico local inició el encuentro con Chris Thomas, Anton Gavel, Jimmie Hunter, Federico Kammerichs y Juanjo Triguero, mientras que Neven Spahija utilizó a Igor Rakocevic, Zoran Planinic, Pete Mickeal, Tiago Splitter y Linton Jonson.

Durante el primer cuarto el partido resultó bastante igualado, aunque los visitantes se encontraban por delante en todo momento. El TAU se mostró inalcanzable y pocas veces falló en sus lanzamientos. Hubo huecos en la defensa polarista, aprovechados con acierto por su oponente. Además, el de casa inició el choque muy frío y no estuvo lúcido en ataque. De hecho, tuvieron que pasar tres minutos y medio de encuentro para que Chris Thomas inaugurase su marcador. Como ya es habitual, esto fue suficiente para que los murcianos reaccionasen. No pudieron pillar a los vitorianos, pero al menos se acercaron mucho y se lo pusieron muy complicado.

Tanto los puntos de ambos marcadores como la valoración estuvieron bastante repartidos, aunque en las filas locales destacó la labor del base norteamericano, cuya valoración estuvo algo por encima de la de sus compañeros (6), con 4 tantos y dos asistencias. En las filas contrarias destacó, también por una diferencia mínima, Tiago Splitter, quien, tras 6 puntos y dos rebotes, obtuvo una valoración de 8.

Los conjuntos llegaron al segundo periodo partiendo de 19-23. Todo comenzó con Jared Reiner, que anotó dos tantos y el tiro libre que le correspondió. Acto seguido, Jimmie Hunter cortó un pase largo, hizo una entrada y amagó el tiro, pero se la dio a Triguero, quien buscó la falta y encestó los dos tiros libres. Un triple de Gavel sirvió para que los de casa se colocasen por delante (27-23). Pero la ventaja no duró mucho tiempo, debido a la buena mano del base Rakocevic. Hussein decidió utilizar todas sus cartas. Sacó a Opacak, Risacher y Fajardo. Cuando llegó el descanso 5 tantos alejaban a ambos clubes (39-44).

El tercer cuarto suele ser un pronóstico de la victoria o la derrota. Y los de casa estuvieron bien. Triguero volvió a mostrar de qué es capaz, con inteligencia debajo del aro, buscando faltas, encontrándolas y anotando prácticamente todos sus tiros libres (7/8). Hunter también estuvo muy activo. Se guisó y se comió jugadas muy buenas culminadas con anotación. Y aún así, en las filas contrarias, Planinic y Mcdonald mantenían su distancia de 3 puntos.

La decisión de Manolo Hussein de sacar a Óscar García a 1:45 del final del tercer periodo resultó muy acertada. El leonés se quedó hasta el final. Totalmente implicado, consiguió jugadas decisivas para que los de casa no sólo se adelantasen, sino para que también se despegasen un poco. Fue el corazón del equipo.

Hubo ocasiones en las que se apreció que las ganas de hacerse con la victoria podrían hacer caer a los de Hussein en la precipitación. Sin embargo, Chris Thomas aportó la calma necesaria. Tras nueve asistencias, 15 puntos y cuatro rebotes, finalizó como MVP de los suyos, seguido de cerca por Jimmie Hunter, que anotó 25 tantos, y Juanjo Triguero, que se hizo con nueve rebotes –y por tanto, vuelve a asumir el liderato general de esta clasificación- y sumó 14 puntos.

La victoria polarista se consiguió a través de la acertadísima combinación de la inteligencia de Thomas y el corazón de García. Esta mezcla supuso que los murcianos se impusiesen por 88-82 y repitieran, por tanto, el gran triunfo que materializaron la campaña pasada ante los vascos.
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