27 Noviembre 2007

El internacional australiano, que actualmente juega en el Fundación Polaris World BSR, afirma que se encuentra muy bien en España y resalta el modo en el que el club cuida de sus efectivos


El número 15 del Fundación Polaris World BSR es un internacional australiano definido por su entrenador, Abraham Carrión, como “un jugador interior rápido, fuerte y muy bueno en el uno contra uno”. Darren Skuse ha recorrido muchos lugares del mundo junto a su selección: “He estado en Japón, Malasia, Inglaterra… Teníamos que viajar mucho. Era fantástico”, recuerda el baloncestista. Después de cinco temporadas en su país, decidió seguir su carrera en España, básicamente porque en Australia no se disputa el año entero. El hecho de que allí los jugadores sólo tengan la oportunidad de luchar media temporada ha generado una creciente emigración de deportistas que vienen a Europa, generalmente a Italia, Alemania y España. Esta última tiene una gran reputación en el extranjero, sobre todo por su fama de “cuidar mucho a los jugadores”.

“Al final de nuestra temporada, Polaris World me propuso unirme al club. Como tenía buena información sobre él, me sentí muy feliz al aceptar la oferta”, comenta el internacional. Esa excelente referencia de la que habla provenía de dos ex polaristas australianos, Shaun Groenewegen y Brett Stibners. “Ellos son mis amigos y me dijeron que éste era un gran club y que no iba a encontrarme con problemas si venía”, rememora SKuse. Los consejos de sus compatriotas le ayudaron a decidirse por Murcia.

“Antes de venir imaginaba que íbamos a jugar muchos partidos duros, y así ha sido”, afirma el 15 murciano. Una vez aquí, piensa que en el Fundación Polaris World BSR hay “muchos jugadores jóvenes” y que, en general, el conjunto tiene que progresar. Admite que, antes de mudarse, pensaba que el bloque sería “más fuerte”, pero mantiene que, aunque tiene que avanzar, se trata de una armada muy potente: “Creo que será fantástico para mí y para mis compañeros que todos podamos crecer juntos”, mantiene.

Además, el internacional australiano cuenta con grandes expectativas: “A pesar de que somos un equipo joven, somos competitivos y vamos a crear un plan para evolucionar tanto a nivel individual como de grupo”. Bajo su punto de vista, “los pequeños errores marcan la diferencia entre ganar y perder”. Para evitar esos fallos, el conjunto entrena duro: “Estamos intentando progresar, ser mejores”. Según Skuse, esta evolución de la que habla se hará tangible en la segunda parte de la temporada, cuando la armada sea más fuerte “física y mentalmente”.

“En mi país tenemos muchos jugadores buenos y no tantos equipos como aquí, por tanto cada conjunto cuenta con varios baloncestistas sobresalientes. Por el contrario, aquí están más distribuidos”, cuenta. Desde su experiencia, Skuse comenta que la calidad de los equipos españoles quizás no sea tan compacta. No obstante, resalta del juego de aquí el hecho de ser “mucho más físico, más agresivo”, algo de lo que realmente disfruta. Por ello, le encanta el rol que tiene dentro del equipo, de “jugador corpulento y dominante”.

Por otro lado, aunque un club cuente con jugadores excelentes, existe algo que es obligatorio para que los conjuntos puedan progresar: el buen ambiente del vestuario. Se trata de algo de lo que el Fundación Polaris World BSR puede presumir. De hecho, lo que más le gusta a Darren Skuse de su nuevo equipo son sus camaradas: “Mis compañeros son geniales. Nos llevamos bien dentro y fuera de la pista, nos lo pasamos muy bien”. De todos ellos, Dani Rodríguez y Jesús Romero son los jugadores con los que mejor ha congeniado. Dado que ambos dominan el inglés, le han ayudado mucho en su transición a las canchas españolas.

Además, el internacional también resalta “el modo en que Polaris World cuida a sus jugadores”. Y es que el club les facilita cualquier cosa que necesitan: “Nunca nos ponen pegas”.

Además de un jugador fuerte, Skuse también es una persona con un gran sentido del humor. No en vano, asegura entre risas que lo peor de este equipo “son los entrenamientos por la mañana temprano”.

Pero, a pesar de que aquí le hagan madrugar, sólo tiene palabras agradables cuando habla de España: “Amo Australia y la echo mucho de menos, pero aquí me siento muy cómodo”. Dice haber conocido “gente muy buena dentro y fuera del baloncesto”. Pero, de todo lo que conoce de este país, lo que más le gusta, como a la mayoría de los extranjeros, es la comida.

Skuse explica que, una vez aquí, las cosas no son tan diferentes entre España y su tierra: “Lo único es que nosotros no tenemos siesta”, bromea. Además, cuenta que en España “parece que las cosas van un poco más lentas”, algo a lo que ya se está acostumbrando.

El simpático australiano ha fichado una temporada por el Fundación Polaris World BSR, tiempo suficiente para ofrecer a la afición todas las cualidades que en su día lo convirtieron en internacional de su país.
fuente

Polaris World C.B. Murcia