01 Agosto 2007

Como si del mejor de los tesoros se tratase, este abonado del Polaris World C.B. Murcia de 33 años se acercó a las Oficinas del Club con su ‘baúl de los recuerdos’ particular y mil anécdotas, las cuales califica como imposibles de olvidar


El caso es que Rafael López Cañadas ha crecido rodeado de baloncesto. No en vano, este hellinero de nacimiento se crió en el barrio de Santa María de Gracia, es decir, al lado del Pabellón Príncipe de Asturias, precisamente donde el primer club de baloncesto de la Región comenzaba su andadura allá por 1985. “Tengo amigos de mi zona que todavía siguen siendo socios desde los orígenes del club. Pienso que tener el pabellón tan cerca marcó el destino de muchos de nosotros. Si alguien recuerda el anuncio de TV de Zumos Juver de esa época, la gente puede imaginar fácilmente el nombre del colegio de los chavales que animaban en el spot. Incluso un ex alumno, José Manuel Prado, llegó a debutar con el primer equipo”, asegura Rafa.

A continuación muestra los autógrafos de Randy Owens y Kevin Ross, los dos primeros foráneos del equipo. “A Randy Owens me gustaría verle de nuevo para poder agradecerle todo lo que hizo por la promoción de nuestro deporte en esta ciudad. Sin él la historia del baloncesto murciano se escribiría de otra manera. Ver a una persona por primera vez hacer un mate en directo, una cosa tan natural en el baloncesto actual, fue una sensación indescriptible para mí. Por otro lado, la firma de Kevin Ross es del día de su despido, minutos después que le comunicaran la noticia de la que fui testigo. Los aficionados recordarán que el club le dio un ultimátum para jugar, pero Kevin alegaba seguir lesionado de una rodilla. Ni corto ni perezoso, me dirigí a la salida y allí estaba un mocoso de 12 años con bolígrafo en mano para ‘ahogarle’ un poco la pena y la verdad es que me lo agradeció”, declara entusiasmado.

Del tercer extranjero, Mike Williams, que llegó para sustituir a Kevin Ross, comenta: “Pasaba por delante de nuestro colegio para ir a los entrenamientos y todos los niños nos agolpábamos a la valla del patio para verle. Era tan grande que la superaba”, recalca con añoranza, mientras asegura que le recuerda, tanto físicamente como por su carácter dentro de la pista, a Marcus Fizer, del cual piensa que “ha sido el mejor jugador que ha pasado por Murcia y del que destaco su profesionalidad. También me sorprendió gratamente su adaptación en su primera experiencia fuera de EEUU, dado el grado de ‘americanización’ que sugiere su aspecto y formas para la gente que lo ve desde fuera”.“Creo que hasta dentro de unos años no valoraremos realmente la suerte que hemos tenido viéndole jugar la pasada temporada”, asevera convencido.

Durante la temporada 86-87, el diario La Verdad en su suplemento dirigido al público más menudo, ‘La Verdad Joven’, dedicó una líneas para hacerse eco de la llegada del sustituto de Randy Owens, que por una lesión se vio obligado a dejar durante un tiempo su sitio al canadiense Tony Simms, a la postre el cuarto foráneo del equipo. En la foto aparece el jugador charlando con los niños, entre los que se puede ver a Rafa con sus compañeros de las clases de baloncesto que se impartían en el Príncipe de Asturias. “Aprendimos mucho gracias a Don Julio, el profesor que suelo ver por el Palacio, y donde también se encontraban alumnos como Juan Carlos García, actual colaborador de La Opinión, Antonio Serrano -hermano del ex jugador del club- y Antonio Alcaraz, todos ellos socios de toda la vida”. “La verdad es que nos sentíamos, sin serlo, como las categorías inferiores del equipo”, afirma Rafa, demostrando su alto grado de compromiso.

Entradas, recortes de periódico, autógrafos, abonos antiguos, e incluso una muñequera, son algunos de los recuerdos más preciados que acumula este apasionado del deporte de la canasta. Anecdóticamente, esa muñequera ‘Converse’ corresponde a Xabier Jon Davalillo, actual presidente del Bilbao Basket. “Después de obtener el ansiado primer ascenso contra Obradoiro y con la cancha invadida… -para que los seguidores más jóvenes se hagan una fotografía, lo pueden comparar a lo que ocurrió el día de la final de la LEB contra Bruesa-… En ese momento, pero hace 17 años, mi hermano y yo despojamos a Davalillo de su complemento más identificativo, que vendría a ser el equivalente a tener hoy en día la cinta del pelo de Rick Hugues, que supongo alguien tendrá en casa a buen recaudo”, rememora Rafa con una precisión impresionante.

Y es que hay partidos y momentos de otras épocas que siguen grabados en su retina: “Me hizo mucha ilusión ver mi primer concurso de mates, que se celebró el 31 de Marzo del 86 durante el descanso del partido amistoso con Juver Español de Barcelona de primera división con el que –en ese momento- compartíamos patrocinador. Randy Owens venció a Vernon Smith del Español. Me gusta recordar la retrasmisión por la segunda cadena de TVE, sólo para Murcia, pues era algo impensable en aquellos momentos, del decisivo partido contra el C.B. Cartagena en tercera división. Ver a Petrovic la navidad del 88, una canasta final de Mike Williams que lesionado salió solamente para jugarse ese tiro en un encuentro con varias prórrogas contra Caja Badajoz, una desafortunada acción de Juan Ruiz contra el Clesa Ferrol que nos llevó a una vibrante prórroga en la que conseguimos la victoria y un gran tapón de Randy Owens recorriéndose toda la pista contra el Valvi Girona para evitar que se perdiera el encuentro… no los podré olvidar jamás”. De hecho, Rafa comenta que revive todas estas imágenes cuando se tropieza por su barrio con Javier García, el pívot duro y sacrificado de los primeros años en 1ª B, que tras retirarse ha hecho su vida en Murcia.

Por otro lado, un dato que llama mucho la atención en la pasión de Rafa es su característico apego al sufrimiento. Nunca ha sido amigo de lo fácil y con el baloncesto no iba a ser una excepción. Por ello, siempre que su equipo ascendía a la máxima categoría, él no se abonaba. Su compromiso incondicional finalizaba cuando se alcanzaba la meta de la ACB, momentos en los que acudía al pabellón de manera puntual. No obstante, esta actitud ha desaparecido desde que la entidad murciana vive la era Polaris World, pues “ha dado un paso adelante. Ahora se nota que el club está más profesionalizado, que hay gente detrás que se preocupa por cada parcela. Hay iniciativas conjuntas como la del último 3x3 que son muy interesantes y si se pudiera crear una liga interna seria fenomenal. Otro detalle que agradezco es la recuperación de la Parranda (Canto a Murcia) para las ruedas de calentamiento”.

Rafa cree que “este año el equipo va a ser mucho más regular y compacto que el año pasado, amén que nos respeten las lesiones. Seguro que vamos a tener esa suerte que en determinados partidos no la tuvimos y que fue un lastre para la recta final del campeonato, en la que se entró en una dinámica que fue muy difícil superar”. “En estos momentos, no veo descabellado pelear por los puestos de playoffs”, concluye ilusionado, mientras lanza un último mensaje a todos los murcianos y un sincero agradecimiento a Zona Pimentonera: “Hay que apostar por el basket y sobre todo, tener conciencia que en estos momentos tenemos un proyecto muy bonito que hay que apoyar a muerte. Quiero elogiar la labor de toda la ZP y en especial a Ginés y Cifu, a quienes he tenido el honor de conocer después de mucho tiempo, porque merecen un diez por animar de la forma y con el sentir que lo hacen, enmascarando a veces el chirriar de las zapatillas de los jugadores. Los aficionados murcianos tenemos una asignatura pendiente, la de entregarnos un poco más a la hora de animar”. “Tenemos que conseguir un ambiente mucho más hostil de ahora en adelante en el Palacio”, finaliza.
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Polaris World C.B. Murcia